El Partido Popular de la provincia de Valencia celebró este viernes en Alzira su Junta Directiva Provincial, un acto que pretendía ser una exhibición de fuerza de cara a 2027 pero que quedó marcado por un contraste de fuerzas inevitable. Mientras el presidente provincial, Vicent Mompó, presumía de haber cerrado 2025 con más de 1.100 nuevos afiliados, María José Catalá volvió a ser la gran ausente de la jornada, consolidando un distanciamiento con la estructura provincial que ya es un secreto a voces.
El desplante de la alcaldesa de Valencia no fue el único síntoma de desconexión. A pesar de los 1.300 asistentes anunciados, la presencia de afiliados y cargos del PP de la ciudad de Valencia fue mínima. El vacío dejado por el grueso de la militancia del Cap i Casal contrastó con la movilización de las comarcas, evidenciando una brecha interna: mientras la provincia se vuelca con la gestión de Mompó, la estructura de la capital se mantiene al margen de los eventos provinciales.
Mompó activa la maquinaria electoral para 2027
Bajo el lema de la unidad, Mompó aseguró que «hoy empieza de verdad el camino hacia 2027». El líder provincial aprovechó el encuentro para presentar un PP que «lidera la creación de empleo y el descenso del paro» frente a un Gobierno de España al que acusó de «abandonar a los valencianos».
En un intento de reforzar la estructura orgánica, la Junta aprobó la creación de seis nuevas secretarías, destacando las de ‘Reconstrucción DANA’ y ‘Vivienda y Juventud’. Al acto asistieron también el presidente del PPCV, Juanfran Pérez Llorca, y el eurodiputado Esteban González Pons, quienes cerraron filas en torno a Mompó, ignorando en sus discursos el evidente vacío representativo que la ciudad de Valencia dejó en las sillas de Alzira.



