BARCELONA | La red de Rodalies de Cataluña vive hoy su jornada más negra. Tras el trágico accidente ocurrido la pasada noche en la línea R4, donde el desprendimiento de un muro de contención sepultó parcialmente un convoy a la altura de Gelida, el Ministerio de Transportes y la Generalitat de Cataluña han tomado una decisión sin precedentes: el cierre indefinido de toda la red ferroviaria catalana.
Un balance de víctimas desolador
El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha confirmado que el balance final del siniestro de Gelida se salda con un fallecido y 37 heridos. La víctima mortal es el maquinista del tren, un joven de 28 años que se encontraba realizando sus prácticas.
Entre los heridos, cinco permanecen en estado grave en centros hospitalarios, mientras que el resto presentan lesiones de diversa consideración. El primer vagón, donde impactó el bloque de hormigón y tierra desplazado por las lluvias, quedó totalmente deformado, dificultando las tareas de rescate durante la madrugada.
Parálisis total: 500.000 usuarios afectados
Ante la inestabilidad del terreno y el riesgo de nuevos desprendimientos por el temporal, Adif y Renfe han clausurado todas las líneas. La medida es drástica y no tiene precedentes cercanos por su magnitud:
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Sin fecha de reapertura: El servicio permanecerá suspendido hasta que los técnicos completen una inspección visual y técnica de cada kilómetro de vía. No se autorizará la circulación hasta que se garantice la seguridad absoluta de la infraestructura.
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Caos en la movilidad: El cierre afecta directamente a 500.000 personas que utilizan diariamente el servicio de Rodalies para desplazarse al área metropolitana de Barcelona.
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Servicio alternativo insuficiente: Aunque se están habilitando autobuses lanzadera, las autoridades advierten que es imposible cubrir la capacidad del tren, por lo que se recomienda el teletrabajo o evitar los desplazamientos no esenciales.
Investigación en curso
Los Mossos d’Esquadra y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ya trabajan sobre el terreno. La prioridad es determinar por qué falló el muro de contención en la R4 y evaluar el estado de otras estructuras similares que podrían haber quedado dañadas por las precipitaciones, que en algunos puntos han superado los 100 l/m².
«No podemos permitir que un tren circule sin la certeza de que el suelo bajo las vías es estable. La seguridad de los pasajeros y los trabajadores es hoy nuestra única prioridad», han declarado fuentes de la Conselleria de Territori.
Los bomberos advierten que la A7 se verá afectada
Los bomberos aseguran que el muro de contención soporta tierra sobre la que se asienta la A7 y el tren hace de nuevo muro de contención y ante su retirada no sabe cómo se comportará el terreno que ya ha hecho ceder el muro de contención de la Autovía.
Advierten del intenso tráfico pesado en la zona y que seguramente se vea comprometida la seguridad de la A7 al retirar el tren y la tierra para despejar las vías del tren, con lo que creen se deberá cortar la circulación de esta vía tan importante si aparece alguna fisura o grieta.



