ANDALUCÍA – La costa sur de España ha vuelto a convertirse en el escenario de un enfrentamiento armado entre el narcotráfico y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En una operación desarrollada en las últimas horas, varias narcolanchas abrieron fuego directo contra patrulleras de la Guardia Civil, dejando un balance de tres agentes heridos y cuatro narcotraficantes detenidos.
El incidente: Violencia en alta mar
El suceso ocurrió durante un despliegue de vigilancia contra el tráfico de estupefacientes en el litoral andaluz. Según los informes preliminares, los tripulantes de las embarcaciones rápidas, lejos de deponer su actitud ante la presencia policial, emplearon armas de fuego para cubrir su huida.
Los agentes heridos, cuyas lesiones están siendo evaluadas, sufrieron el impacto de la agresividad de las mafias que, según denuncian las asociaciones profesionales, cuentan con un armamento y una logística que supera con creces la protección actual de los guardias civiles.
El grito de la AUGC: «Papel mojado»
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha reaccionado con dureza ante este nuevo ataque. A través de sus canales oficiales, han denunciado que la seguridad de los agentes es tratada como «papel mojado» por parte de la administración.
«Mientras el narco va armado hasta los dientes, el Gobierno mira hacia otro lado y sigue negando lo evidente: trabajamos bajo amenaza real y permanente», sentenció la asociación en un comunicado que ha encendido nuevamente el debate político sobre la seguridad en el Estrecho y las zonas colindantes.
El trasfondo político: La «Profesión de Riesgo»
El núcleo de la queja reside en la negativa del Ministerio del Interior a catalogar a la Guardia Civil y la Policía Nacional como profesiones de riesgo, una distinción que sí poseen otros cuerpos y que permitiría mejoras en las jubilaciones, seguros y, sobre todo, una mayor dotación de medios defensivos y marcos legales de protección.
Este nuevo episodio de violencia armada se suma a una lista creciente de incidentes en Andalucía, donde la sensación de «impunidad» de las mafias está erosionando la moral de las unidades que operan en primera línea de fuego.
Los alcaldes alzan la voz
Multitud de alcaldes de las costas andaluzas llevan meses alzando su voz denunciando la total impunidad con las que operan las narcolanchas en las costas andaluzas, mientras que desde sindicatos policiales y asociaciones vinculadas llevan años denunciando la total precariedad. Falta de material adecuado y total falta de efectivos que hace que la lucha contra el narcotráfico sea absolutamente imposible, poniendo la vida de los agentes continuamente en peligro.
Nadie en el Ministerio ni el el Gobierno da explicaciones de esta total falta de medios, como si pareciese no querer atajar el problema del narcotráfico que luego lleva la droga a las calles de nuestras ciudades quizá pos su inacción en su lucha contra esta lacra social.



