Centenares de taxistas colapsan el centro de la ciudad para exigir que la Conselleria de Medio Ambiente frene la «competencia desleal» y proteja a las familias que dependen del servicio público
Valéncia
Nueva jornada de movilizaciones y tensión en el transporte urbano de Valéncia. El sector del taxi ha protagonizado este miércoles una multitudinaria manifestación en protesta por el reciente decreto ley de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, una normativa que, a juicio de los colectivos profesionales, supone una «declaración de guerra» al taxi tradicional al flexibilizar las condiciones de operar de los Vehículos de Transporte con Conductor (VTC).
La movilización, secundada de forma masiva bajo la consigna en redes #TaxiEnLucha, arrancó a primera hora de la mañana con una concentración que bloqueó los accesos neurálgicos de la ciudad, derivando en una marcha lenta que desembocó en el centro histórico de Valéncia. Los manifestantes acusan directamente a la Generalitat de «legislar a favor de las grandes plataformas multinacionales» y de «dar la espalda a las miles de familias valencianas que viven dignamente del taxi».
«No estamos pidiendo privilegios, exigimos que se cumpla la ley y que no se desmantele un servicio público esencial. Este decreto solo sirve para amparar la piratería y la competencia desleal en nuestras calles», clamaba uno de los portavoces sindicales durante la lectura del manifiesto frente al Palau de la Generalitat.
Un decreto que enciende las alarmas
El foco de la indignación se centra en las modificaciones técnicas del decreto ley de la Conselleria de Medio Ambiente. Según denuncian las asociaciones del sector, el texto suaviza las restricciones de control que pesaban sobre las VTC, lo que en la práctica diluye la diferenciación entre ambos servicios y fomenta la captación irregular de clientes en la vía pública, una competencia que el taxi califica directamente de «piratería».
Los taxistas insisten en que, mientras ellos están sometidos a tarifas reguladas por la administración, inspecciones rigurosas y calendarios de descanso estrictos, el nuevo marco normativo otorga una «carta blanca de facto» a las plataformas de movilidad para operar sin apenas contraprestaciones ni arraigo en el territorio.
Exigencia de diálogo inmediato
La protesta de hoy es solo el primer paso de un calendario de movilizaciones que amenaza con recrudecerse de cara al inicio del verano si la Generalitat no da marcha atrás. Los representantes de los trabajadores han solicitado formalmente una reunión de urgencia con los responsables de la Conselleria y el propio president del Consell.
«Exigimos a la Generalitat que escuche de una vez al sector. Detrás de cada licencia de taxi hay una familia, una hipoteca y un compromiso con los ciudadanos de Valéncia. No vamos a permitir que se destruya nuestro medio de vida para favorecer la especulación de unos pocos», concluyen desde el comité de huelga. Al cierre de esta edición, la administración autonómica no se había pronunciado sobre la posibilidad de abrir una mesa de negociación inmediata.






