VALÉNCIA. – Una nueva polémica medioambiental y urbanística enciende los ánimos en el barrio de Benimaclet. La Asociación Vecinal (AA.VV.) de Benimaclet ha emitido una denuncia pública tras constatar la tala de los naranjos ubicados en la superficie de las estaciones de servicio situadas entre las calles Poeta Emilio Baró, Dolores Marqués y la Avenida Valladolid.
Según alertan los residentes, los ejemplares eliminados no presentaban signos de ninguna enfermedad ni deterioro que justificase su retirada, por lo que califican la actuación de «incomprensible».
Un compromiso histórico incumplido
Para entender el malestar vecinal hay que remontarse a finales de la década de los noventa, cuando la instalación de estas gasolineras en pleno núcleo urbano y a escasos metros de los edificios de viviendas generó un masivo rechazo social.
A pesar de las protestas, el gobierno municipal de la época terminó aprobando la licencia de actividad. Sin embargo, para mitigar el impacto ambiental y acústico sobre las fincas colindantes, el pliego de condiciones de la adjudicación obligaba estrictamente a las empresas a mantener una barrera de árboles en todo el perímetro de las instalaciones.
«Casi treinta años después, no solo las estaciones de servicio han eliminado de raíz este arbolado obligatorio, sino que desde el actual gobierno municipal no consta que se haya levantado ninguna investigación al respecto», lamentan con indignación desde la asociación.
Exigencia de responsabilidades
Ante lo que consideran un claro incumplimiento de las condiciones de la licencia y un atentado contra el patrimonio verde del barrio, la AA.VV. de Benimaclet ha exigido formalmente a la delegación municipal correspondiente que intervenga de oficio.
Los vecinos reclaman que se esclarezcan de inmediato los motivos de esta tala y que se inste a las empresas responsables a reponer el arbolado eliminado para devolver al entorno la protección ambiental exigida por ley.




