VALENCIA. — Las calles del barrio valenciano de Benicalap se convirtieron este sábado en el epicentro de la pasión pirotécnica con la celebración de su ya emblemática Macromascletà Universal. Según las últimas estimaciones, cerca de 12.000 personas se congregaron para presenciar un disparo ensordecedor a cargo de la prestigiosa Pirotecnia Turís, consolidando este evento como uno de los actos de pólvora descentralizada más multitudinarios de la Comunitat.
El estallido cumplió con creces las altas expectativas del público. Desde los primeros compases aéreos hasta el atronador terremoto final, la exhibición destacó por un ritmo crescendo impecable y una potencia descomunal que hizo temblar el suelo, dejando una huella imborrable en todos los asistentes.
La cita contó además con una representación institucional de excepción. La Fallera Mayor Infantil de Valencia y su Corte de Honor compartieron con los vecinos una jornada impregnada de emoción y arraigada tradición, captando las miradas y los aplausos del barrio.
Un doble epicentro festivo a menos de un kilómetro
La masiva afluencia a la mascletà cobró una dimensión aún mayor al coincidir en tiempo y espacio con otro de los grandes acontecimientos del fin de semana en la ciudad. A menos de un kilómetro de distancia, el Estadio Ciutat de València abría sus puertas para albergar la Gala Internacional de los Gay Games, un evento de trascendencia mundial que logró reunir a unas 13.000 personas en sus gradas.
Esta cercanía geográfica evidenció la enorme capacidad de convocatoria de la capital del Turia, capaz de canalizar a 25.000 personas en un mismo radio urbano a través de dos propuestas festivas y culturales completamente diferentes. Mientras el estadio vibraba con la diversidad y el deporte internacional, las calles adyacentes de Benicalap lo hacían al ritmo del «terremoto» terrestre y el olor a nitrato.
«Ver el barrio absolutamente lleno, compitiendo en expectación con un estadio entero a apenas unos bloques de distancia, demuestra que la pólvora en los barrios tiene una fuerza social imparable», señalaban fuentes de la federación de asociaciones vecinales.
La jornada concluyó con una ovación unánime para los pirotécnicos de Turís, consagrando este fin de semana como un claro ejemplo del éxito de la cultura de masas y la descentralización de los grandes eventos en los barrios valencianos.









