Las plantillas se concentrarán el próximo martes ante la patronal CEV y subdelegaciones del Gobierno para denunciar la pérdida de poder adquisitivo, la sobrecarga laboral y el impacto en los servicios públicos.
VALÉNCIA. – Los trabajadores y trabajadoras del sector de la limpieza de las provincias de Valencia, Alicante y Castellón están convocados a una jornada de protesta el próximo martes 30 de junio. Las movilizaciones, respaldadas por diversas organizaciones sindicales, tienen como objetivo prioritario exigir el desbloqueo de la negociación del convenio colectivo, denunciar la precariedad salarial y reclamar condiciones laborales dignas para un sector considerado esencial.
Las concentraciones se llevarán a cabo de 11:00 a 12:00 horas. En Valencia y Alicante, las protestas tendrán lugar frente a las sedes de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), mientras que en Castellón la plantilla se concentrará ante la Subdelegación del Gobierno.
Denuncian impagos del SMI y sobrecarga de trabajo
Los sindicatos convocantes alertan de una pérdida continuada del poder adquisitivo del colectivo, integrado en un 90% por mujeres. Entre las principales reclamaciones destaca el incumplimiento del abono de los atrasos derivados de las últimas subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) por parte de varias empresas subcontratistas.
«Las situaciones más conflictivas se dan en el abono del SMI; hay empresas que no lo pagan mensualmente y las compañeras tienen que reclamarlo», señala Pedro, delegado de CCOO en el servicio de limpieza de colegios públicos de Valéncia.
Asimismo, las organizaciones sindicales y el Sindicato Independiente de Limpieza (SIL) denuncian la falta de cobertura de las bajas médicas, lo que genera una severa sobrecarga de trabajo para el personal activo. Esta situación, advierten, repercute directamente en la salud física y mental de las plantillas —con un alto índice de bajas por ansiedad y dolencias ergonómicas— y deteriora la calidad del servicio en entornos críticos como hospitales y centros educativos.
Deficiencias en los colegios públicos
La conflictividad laboral afecta de manera directa a la gestión de los servicios públicos externalizados. Empleados de contratas como Óptima Facility (actual adjudicataria en colegios de Valéncia) y la anterior adjudicataria, Serveo, reportan graves deficiencias en el día a día.
Entre las irregularidades más comunes del sector citadas por los afectados se encuentran:
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Precarización formativa: Casos de jornadas de formación de hasta tres semanas sin remunerar utilizadas como «mano de obra gratuita».
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Falta de medios: Escasez de materiales básicos de trabajo (bolsas de basura, escobas deterioradas) e incumplimiento de las normativas de prevención de riesgos laborales.
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Inestabilidad horaria: Cambios de turnos y centros de un día para otro para cubrir bajas o jubilaciones.
El personal lamenta que los criterios de adjudicación de los ayuntamientos, basados frecuentemente en la oferta económica más barata, terminen precarizando el empleo y menoscabando el servicio que recibe el alumnado y el profesorado.
Un sector feminizado y «esencial»
Representantes de sindicatos como la CGT inciden en que la parálisis del convenio añade aún más vulnerabilidad a un colectivo estructuralmente precarizado. Los trabajadores apelan a la solidaridad ciudadana e institucional para dignificar una labor invisible pero indispensable para la salud pública.
Pese a las dificultades de conciliación y las limitaciones denunciadas por algunos empleados para asistir a los paros debido a las rigideces de las jornadas laborales impuestas por las empresas, se prevé una alta participación en las concentraciones del próximo martes.
Diego Nevado





