Las altas temperaturas ya han llenado de visitantes los parajes naturales del interior de la Comunitat Valenciana, pero este verano muchas de sus playas fluviales siguen lejos de recuperar la normalidad. Meses después de la dana, varios municipios mantienen advertencias para evitar el baño por los riesgos que todavía esconden los cauces.
Aunque las zonas recreativas vuelven a recibir excursionistas, los ayuntamientos insisten en que el agua no ofrece todavía las condiciones de seguridad necesarias.
Bugarra pide no bañarse por el peligro que permanece bajo el agua
Uno de los casos más llamativos es el de Bugarra, donde el consistorio desaconseja expresamente el baño.
Aunque se han realizado trabajos de limpieza y de reconstrucción de las orillas, el cauce del río todavía no ha sido dragado. Bajo el agua podrían permanecer restos arrastrados por la riada, como hierros, cristales, azulejos y otros materiales que pueden provocar cortes o accidentes.
La alcaldesa, Teresa Cervera, explica que cada día reciben consultas de personas interesadas en visitar la zona, pero insiste en que la recomendación sigue siendo no entrar al agua.
El riesgo continúa en otros enclaves del interior
La situación también afecta a otras conocidas playas fluviales como las de Pedralba y Gestalgar, donde las administraciones mantienen la prudencia mientras esperan nuevas actuaciones sobre los cauces.
Los responsables municipales recuerdan que el año pasado ya se registraron varios heridos después de que algunos bañistas ignoraran las advertencias de seguridad.
Cuevas del Turche permanece completamente cerrada
El caso más restrictivo es el del paraje natural de Cuevas del Turche, en Buñol, donde el acceso continúa totalmente prohibido.
Las máquinas siguen trabajando en la recuperación del cauce y la presencia de visitantes está siendo controlada mediante vigilancia con drones, Policía Local y Guardia Civil.
Quienes accedan a la zona incumpliendo las restricciones pueden enfrentarse a sanciones económicas de hasta 200 euros.
La recuperación avanza, pero aún queda trabajo
Los ayuntamientos afectados insisten en que el objetivo es recuperar cuanto antes estos espacios naturales, muy frecuentados durante el verano por miles de visitantes.
Sin embargo, mientras no concluyan los trabajos de dragado y limpieza de los ríos, la prioridad seguirá siendo evitar nuevos accidentes en unos enclaves que todavía conservan las cicatrices de la dana.



