El devastador incendio de la Vall d’Uixó, que ha arrasado más de 9.500 hectáreas, ha provocado unas pérdidas económicas de entre 35 y 40 millones de euros en el sector agrario, según las estimaciones realizadas por AVA-Asaja. La organización reclama más ayudas para los agricultores afectados y un cambio en las políticas de prevención de incendios.
Más de 2.000 hectáreas agrícolas afectadas
El sindicato agrario calcula que el fuego ha afectado a unas 2.000 hectáreas de explotaciones agrícolas, además de granjas, colmenas e infraestructuras rurales.
El reparto estimado de las pérdidas es el siguiente:
- 18 millones de euros por árboles calcinados y la reposición de las plantaciones.
- 10 millones de euros por la pérdida de cosechas actuales y futuras.
- 9 millones de euros en daños en invernaderos, casetas agrícolas, balsas y sistemas de riego.
- 3 millones de euros en pérdidas para la ganadería y la apicultura.
Cítricos, olivos y aguacates, entre los cultivos más afectados
Los mayores daños se concentran en plantaciones de:
- Cítricos.
- Olivos.
- Almendros.
- Algarrobos.
- Aguacates.
- Huertos familiares.
Además del coste de replantar los árboles, AVA-Asaja recuerda que muchas explotaciones necesitarán varios años para recuperar su capacidad productiva.
Daños también en infraestructuras y explotaciones ganaderas
El incendio ha destruido numerosas instalaciones agrícolas, entre ellas:
- Invernaderos.
- Casetas de aperos.
- Balsas de riego.
- Conducciones e infraestructuras hidráulicas.
En la ganadería y la apicultura, las pérdidas económicas se suman al estrés sufrido por los animales, la desaparición de pastos y el impacto sobre la biodiversidad.
Las restricciones también agravan las pérdidas
AVA-Asaja señala que, durante la emergencia y la ola de calor, muchos agricultores no pudieron acceder a sus parcelas para realizar labores esenciales como:
- Regar los cultivos.
- Aplicar tratamientos fitosanitarios.
- Realizar tareas de mantenimiento.
Estas limitaciones podrían traducirse en nuevas pérdidas económicas durante las próximas campañas.
Reclaman más ayudas y cambios en la prevención
Aunque la organización valora las medidas laborales y sociales adoptadas por el Gobierno y las ayudas anunciadas por la Generalitat para los municipios afectados, considera que el sector agrario necesita un mayor respaldo económico.
Además, AVA-Asaja reclama un cambio en las políticas de prevención de incendios, proponiendo:
- Revisar normas de la PAC que favorecen la acumulación de vegetación.
- Reducir las restricciones al pastoreo en zonas forestales.
- Impulsar una gestión forestal activa mediante desbroces y ganadería extensiva.
- Favorecer la rentabilidad de las explotaciones agrarias para mantener población en el medio rural y reducir el riesgo de grandes incendios.
La organización defiende que una agricultura activa y un monte bien gestionado son herramientas fundamentales para prevenir futuros incendios forestales y minimizar sus consecuencias económicas y ambientales.



