ALICANTE — Un severo temporal de lluvia y fuertes rachas de viento azotó durante la jornada de ayer a diversas localidades de la provincia de Alicante, dejando tras de sí un reguero de incidencias que requirió una intensa actividad por parte de los servicios de emergencia. El Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante desplegó numerosos efectivos para atender un total de 62 intervenciones en toda la zona afectada, orientadas principalmente a restablecer la seguridad y los servicios básicos en las vías públicas.
Afortunadamente, según confirmaron las autoridades de emergencia, las inclemencias meteorológicas únicamente provocaron daños materiales, sin que se hayan registrado heridos ni víctimas personales.
Alcoy, el municipio más afectado
La comarca de L’Alcoyà concentró la mayor parte de las emergencias. La ciudad de Alcoy fue el epicentro del despliegue de seguridad al registrar 30 actuaciones —casi la mitad del total provincial—. Desde primeras horas de la jornada, las llamadas de alerta al centro de coordinación de emergencias saturaron las líneas locales debido a situaciones de peligro en la vía pública.
Entre las incidencias más recurrentes atendidas por las dotaciones de bomberos destacan:
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Caída de arbolado y ramas: Caídas sobre calzadas y vehículos estacionados que bloquearon temporalmente el tránsito rodado en varias avenidas céntricas.
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Tendido eléctrico e iluminación: Derrumbe de postes de luz y desprendimiento de cableado eléctrico, lo que obligó a asegurar el suministro e intervenir junto a las compañías eléctricas para evitar riesgos de electrocución.
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Mobiliario urbano y estructuras: Desprendimiento de cornisa, elementos de fachadas, cartelería publicitaria y contenedores arrastrados por las fuertes ráfagas de viento.
«El objetivo principal ha sido asegurar las zonas de riesgo e ir despejando las vías principales para garantizar el paso de los vehículos de emergencia y devolver progresivamente la rutina a los municipios», señalaron fuentes del Consorcio Provincial de Bomberos.
Operativo de respuesta y vuelta a la rutina
Los trabajos de retirada de obstáculos, saneamiento de fachadas y apuntalamiento de elementos inestables se prolongaron hasta altas horas de la noche. Gracias a la rápida coordinación entre los bomberos del Consorcio, la Policía Local y las brigadas municipales de mantenimiento, gran parte de las infraestructuras afectadas han quedado aseguradas a primera hora de hoy.
Aunque la situación tiende a normalizarse y las condiciones meteorológicas han mejorado, los servicios de emergencia mantienen la recomendación de extremar la precaución al transitar cerca de parques, zonas arboladas o edificios en obras que hayan podido quedar debilitados por el paso de la tormenta.





