El hospital de referencia de la Comunitat Valenciana despacha una solicitud sindical de transparencia sobre el Servicio de Farmacia con un escrito de dos páginas repleto de chapuzas jurídicas y sin aportar un solo dato real sobre el personal.
VALENCIA. — Lo que debía ser un trámite administrativo rutinario para garantizar la transparencia en el empleo público se ha convertido en un auténtico sainete jurídico que deja en muy buen lugar la solvencia de la gestión de la Consellería de Sanitat. El Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia, buque insignia de la sanidad pública valenciana, ha respondido a una petición del sindicato USOCV-UNITEFH con un inverosímil «Informe normativo» de dos páginas empapado de faltas de ortografía, normativa propia de Cantabria, leyes estatales derogadas y, sobre todo, una ausencia absoluta de los datos solicitados.
El sindicato requería información oficial sobre un proceso clave: la reconversión de plazas hacia la categoría de Técnico en Farmacia Hospitalaria (TFAR). Una cuestión crítica si se atiende a la anomalía estructural que padece el Servicio de Farmacia de La Fe, donde actualmente conviven más de 35 Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) y más de 45 profesionales de Enfermería, frente a la insignificante cifra de tan solo 8 Técnicos en Farmacia Hospitalaria.
Un esperpento normativo para eludir la transparencia
Ante el requerimiento para fiscalizar si el centro hospitalario está cumpliendo o ha solicitado formalmente adaptar las plazas a las funciones reales que se desempeñan en el servicio, la respuesta autonómica ha rozado el ridículo institucional.
En lugar de ofrecer números, expedientes o fechas, la dirección del hospital remitió una escueta enumeración de referencias legales inconexas y plagas de deficiencias graves:
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Leyes derogadas: El informe alega como marco legal la Ley 29/2006 de garantías y uso racional de los medicamentos, una norma derogada hace más de una década y sustituida por el Real Decreto Legislativo 1/2015.
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Invasión competencial por descuido: Entre las normas citadas se cuela la Orden SAN/62/2014, una disposición autonómica exclusiva del Servicio Cántabro de Salud, sin aplicabilidad ni vigencia alguna en la Comunitat Valenciana.
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Abrasión del rigor administrativo: El documento arrastra una concatenación de faltas de ortografía y carece de un solo desarrollo o análisis jurídico contextualizado a la sanidad valenciana.
«Preguntamos por plazas y nos contestan con una lista de leyes. Y después de leerla seguimos exactamente igual: sin saber qué plazas ha reconvertido La Fe y qué reconversiones ha solicitado», denuncian con dureza desde la portavocía de USOCV-UNITEFH. «Las faltas de ortografía son anecdóticas; la normativa de Cantabria y la ley derogada evidencian la escasa calidad de la respuesta. Pero lo verdaderamente importante sigue sin aparecer».
Una brecha de personal insostenible
La insistencia del colectivo sindical no responde a un capricho orgánico, sino a un grave desequilibrio en la plantilla que Sanitat parece querer meter debajo de la alfombra. Según las instrucciones vigentes de adecuación de puestos, cuando una plaza asignada a TCAE realiza de forma sistemática labores propias de un Técnico en Farmacia Hospitalaria, debe ser formalmente reconvertida a esta última categoría.
La abrumadora desproporción —35 TCAE frente a solo 8 TFAR— sitúa a La Fe a la cabeza de las irregularidades o retrasos en la reconversión de plazas de toda la red sanitaria valenciana.
Distribución en el Servicio de Farmacia de La Fe:
Enfermería [███████████████████████████████████████████] +45
TCAE [███████████████████████████████] +35
TFAR [███████] 8
Ocultación institucional y desprecio a los profesionales
El proceder del centro sanitario plantea serias dudas sobre el compromiso de la Consellería de Sanitat con la buena gobernanza y el derecho a la información. O bien la administración padece un descontrol burocrático alarmante incapaz de elaborar un informe jurídico con un mínimo de rigor, o bien recurre de forma deliberada a la patada hacia adelante y la opacidad para tapar el incumplimiento de las normativas de personal.
Desde USOCV-UNITEFH recalcan que la petición no entraña datos de carácter personal ni pretende menoscabar el puesto de ningún trabajador, sino exigir que cada categoría desempeñe las funciones correspondientes y se respete la carrera profesional de los Técnicos en Farmacia.
Mientras tanto, la pregunta sigue flotando en los pasillos de La Fe sin que nadie en la Consellería active una respuesta seria: ¿cuántas plazas se han reconvertido realmente y cuántas se ocultan tras un parapeto de leyes derogadas y normativas cántabras?. Hasta que la transparencia deje de ser un eslogan y se traduzca en hechos, el conflicto en la Farmacia de La Fe continuará erosionando la credibilidad de la gestión sanitaria valenciana.



