La mujer trabajaba como cuidadora a domicilio y presuntamente aprovechaba el acceso a las viviendas para sustraer las piezas, mientras su marido se encargaba de venderlas en establecimientos de compraventa de oro
La Guardia Civil ha detenido a un matrimonio acusado de sustraer joyas a personas mayores en situación de dependencia en varios domicilios de la provincia de Valencia. La investigación comenzó después de que los agentes localizaran unas piezas sospechosas durante una inspección rutinaria en un establecimiento dedicado a la compraventa de oro.
Los detenidos son una mujer de 42 años, que trabajaba para una empresa de atención domiciliaria a personas dependientes, y su marido, un hombre de 40 años. A ambos se les atribuyen cuatro delitos de hurto.
Según la investigación, la mujer habría aprovechado su trabajo y el acceso a los domicilios de las personas a las que atendía para apoderarse de las joyas. Posteriormente, su pareja presuntamente se encargaba de venderlas.
Cuatro pendientes de oro destaparon el caso
El origen de la investigación estuvo en una inspección realizada en un establecimiento de compraventa de oro.
Al examinar las piezas depositadas, los agentes localizaron cuatro pendientes de oro cuyas características despertaron sus sospechas y comprobaron si podían estar relacionados con alguna denuncia anterior.
Las gestiones permitieron determinar que los pendientes procedían de un domicilio situado en Piles, en la comarca de la Safor.
La propietaria había denunciado previamente la desaparición de las joyas y había manifestado sus sospechas sobre una trabajadora de una empresa dedicada al cuidado domiciliario de personas mayores que había prestado servicio en su vivienda.
El marido presuntamente vendía las joyas
Los investigadores identificaron posteriormente al hombre que había realizado la venta de las piezas en el establecimiento.
Al comprobar su identidad descubrieron que su esposa era precisamente la trabajadora de atención domiciliaria que había acudido a la vivienda de la denunciante.
Ante la posibilidad de que las demás joyas entregadas en el establecimiento también pudieran proceder de otros hurtos, los agentes ampliaron las pesquisas.
La Guardia Civil comenzó entonces a comprobar otros domicilios en los que había trabajado la cuidadora.
Más víctimas en Beniarjó, l’Alqueria de la Comtessa y Gandia
La investigación permitió relacionar el resto de las joyas recuperadas con viviendas situadas en l’Alqueria de la Comtessa, Beniarjó y la playa de Gandia.
En estos casos se produjo una circunstancia especialmente significativa: los propietarios todavía no habían denunciado los hurtos porque no se habían percatado de que les faltaban las joyas.
Fue la investigación de la Guardia Civil la que permitió detectar las desapariciones y establecer la posible relación entre las piezas recuperadas y los domicilios en los que la mujer había trabajado.
En total, el matrimonio está investigado por cuatro presuntos delitos de hurto.
La Guardia Civil recomienda fotografiar las joyas
A raíz de esta operación, la Guardia Civil recuerda la importancia de disponer de fotografías de las joyas y otros objetos de valor guardados en casa.
En caso de robo o hurto, aportar estas imágenes junto con la denuncia puede facilitar considerablemente el trabajo policial, especialmente cuando las piezas terminan en establecimientos de compraventa de oro o son recuperadas durante otras investigaciones.
Las fotografías permiten comparar los objetos intervenidos con los denunciados y pueden resultar determinantes para identificar las piezas y devolverlas a sus propietarios.



