El texto limita las guardias ordinarias a 17 horas y fija un máximo general de 45 horas semanales, pero los sindicatos médicos mantienen su rechazo y preparan nuevas movilizaciones
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes 1 de septiembre el proyecto de Ley del nuevo Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, una reforma que sustituirá a la normativa vigente desde 2003 y que ahora inicia su tramitación en las Cortes Generales.
La aprobación llega, sin embargo, en un escenario de fuerte enfrentamiento entre el Ministerio de Sanidad y las organizaciones médicas. Los sindicatos de facultativos consideran insuficientes los cambios introducidos y mantienen sobre la mesa la posibilidad de una huelga indefinida durante este otoño.
Por tanto, el Estatuto Marco todavía no está definitivamente aprobado como ley. Lo que ha hecho este martes el Gobierno es aprobar el proyecto que será remitido al Congreso para comenzar su tramitación parlamentaria.
Adiós a las guardias ordinarias de 24 horas
Uno de los cambios más importantes afecta a las jornadas de trabajo de los profesionales sanitarios.
La reforma plantea acabar con las tradicionales guardias médicas de 24 horas, estableciendo con carácter general un máximo de 17 horas continuadas.
También impide que un profesional tenga que incorporarse a una jornada ordinaria inmediatamente después de una guardia prolongada.
Además, el nuevo marco reduce el límite máximo semanal de trabajo desde las 48 horas hasta las 45 horas, aunque contempla un periodo de adaptación para que los servicios sanitarios puedan reorganizar sus plantillas.
El Ministerio de Sanidad sostiene que la reforma pretende mejorar las condiciones laborales y la estabilidad de los profesionales, al tiempo que mantiene las competencias de las comunidades autónomas sobre la organización y gestión de sus respectivos servicios sanitarios.
¿Por qué los médicos rechazan el nuevo Estatuto Marco?
Las mejoras introducidas no han servido para cerrar el conflicto.
Las organizaciones médicas reclaman desde hace meses un Estatuto propio para médicos y facultativos que tenga en cuenta, según argumentan, las particularidades derivadas de su formación, responsabilidad y condiciones de trabajo.
Entre sus principales reivindicaciones figura también disponer de un ámbito específico de negociación, separado del correspondiente al conjunto de trabajadores del Sistema Nacional de Salud.
Los sindicatos reclaman además una jornada laboral de 35 horas semanales, que los excesos de jornada sean reconocidos y retribuidos y computen para la jubilación, una clasificación profesional acorde con la formación de los facultativos y un sistema de jubilación flexible que tenga en cuenta la penosidad de la profesión.
Los sindicatos consideran agotada la negociación con Sanidad
La reacción a la decisión del Consejo de Ministros ha sido prácticamente inmediata.
El Comité de Huelga, integrado por CESM, Sindicato Médico Andaluz, Metges de Catalunya, AMYTS, Sindicato Médico de Euskadi y O’MEGA, acusa al Ministerio de Sanidad de seguir adelante con la reforma pese al rechazo de buena parte de las organizaciones médicas.
Los sindicatos aseguran que consideran agotada la interlocución mantenida hasta ahora con el departamento que dirige Mónica García y denuncian que durante el verano no se ha producido el acercamiento que esperaban para desbloquear el conflicto.
La huelga indefinida vuelve al horizonte
El conflicto viene de meses atrás.
Durante 2026 los médicos ya han protagonizado cinco jornadas semanales de huelga nacional contra la reforma. En junio, las organizaciones que integran el Comité de Huelga advirtieron de que, si durante julio y agosto no se producían avances significativos, en septiembre anunciarían el formato de una huelga indefinida y nuevas medidas de presión.
Tras la aprobación del proyecto este martes, esa amenaza continúa vigente.
Fuentes de CESM han avanzado que el Comité de Huelga se reunirá para concretar un nuevo calendario de acciones más contundentes durante los próximos meses.
Por ahora, por tanto, no existe una fecha concreta anunciada para el comienzo de la huelga indefinida. Lo confirmado es que los sindicatos médicos mantienen la intención de intensificar las movilizaciones y deberán decidir ahora su formato y calendario.
Una reforma que afecta a cerca de un millón de sanitarios
El alcance del nuevo Estatuto Marco va mucho más allá de los médicos. La norma regula las condiciones laborales del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud, cerca de un millón de profesionales, y sustituirá al marco aprobado hace más de dos décadas.
Entre otras novedades, contempla medidas destinadas a reforzar la estabilidad laboral, reconoce las particularidades de los puestos de difícil cobertura, profesionaliza determinadas funciones directivas e incorpora por primera vez al personal investigador dentro del régimen estatutario.
Otros colectivos sanitarios mantienen una posición diferente a la de los médicos. Parte de la representación de Enfermería, por ejemplo, considera que la reforma supone avances en su reconocimiento profesional y reclama que continúe su tramitación.
El siguiente frente estará en el Congreso
La aprobación del Consejo de Ministros no pone fin al proceso. El proyecto debe superar ahora la tramitación parlamentaria, donde podrá recibir enmiendas y necesitará los apoyos suficientes para convertirse definitivamente en ley.
Mientras el debate se traslada al Congreso, el conflicto laboral continúa abierto. El inicio de septiembre deja así dos procesos avanzando simultáneamente: por una parte, la tramitación del nuevo Estatuto Marco y, por otra, la preparación de nuevas protestas de los médicos, con la huelga indefinida como principal amenaza para este otoño.



