La Plataforma Ecologista CV ha llamado a la ciudadanía a manifestarse el próximo sábado 17 de octubre ante el consistorio que dirige Carlos Fernández Bielsa para exigir el cumplimiento de la moción aprobada a inicio de legislatura.
VALÉNCIA — La tensión medioambiental y política vuelve a situar a Valéncia y su área metropolitana en el centro del debate público. La Plataforma Ecologista CV ha convocado de manera oficial una concentración pacífica para el próximo sábado 17 de octubre a las 11:45 horas, frente a las puertas del Ayuntamiento de Mislata. El objetivo principal de la movilización es exigir al equipo de gobierno municipal, encabezado por el alcalde socialista Carlos Fernández Bielsa, el cumplimiento íntegro de la moción aprobada a principios de legislatura que contemplaba la plantación de 8.000 árboles en el municipio.
Transcurridos más de tres años desde aquel acuerdo plenario, la entidad ecologista denuncia que el compromiso institucional se ha traducido en «prácticamente cero ejecuciones reales sobre el terreno». Los convocantes recuerdan con firmeza que las mociones aprobadas en el pleno municipal tienen carácter de obligado cumplimiento, por lo que reclaman un giro radical en las políticas locales para que el consistorio movilice todos los recursos necesarios y ejecute las plantaciones pendientes antes de que concluya el mandato.
Una demanda histórica ante el déficit de zonas verdes
La moción original, impulsada en su día por Compromís, salió adelante en el pleno municipal incorporando diversas medidas estratégicas dirigidas a la mitigación del cambio climático. Entre ellas destacaba la incorporación de millares de ejemplares arbóreos, una propuesta que el propio equipo de gobierno enmendó para acotar específicamente que se tratara de especies de arbolado. La finalidad primordial de la iniciativa radicaba en mitigar de forma efectiva los estragos de las olas de calor en un municipio como Mislata, caracterizado por una altísima densidad urbanística, una considerable concentración de edificaciones y un notable déficit histórico de espacios verdes y masas forestales.
El malestar ciudadano ante esta parálisis institucional ha traspasado las fronteras locales. Recientemente, el propio vecindario del municipio expresó su profundo rechazo a la inacción municipal en uno de los espacios de actualidad de la televisión autonómica À Punt, donde subrayaron la urgencia imperiosa de reverdecer el casco urbano para garantizar la habitabilidad de las calles.
«Estamos en una situación seria en la que la crisis climática no es ningún juego y, de no paliar sus efectos, cada vez será peor. En nuestra entidad somos personas voluntarias que luchamos por el planeta y todas las especies animales, siendo una completa irresponsabilidad que una moción ya aprobada no la hayan querido ejecutar desde el Ayuntamiento de Mislata», lamenta con dureza el portavoz de la plataforma, Diego Nevado.
Múltiples beneficios ecológicos y sociales
Desde la Plataforma Ecologista CV han querido reiterar la dimensión técnica y científica de la medida, recordando los beneficios esenciales que aporta el arbolado urbano a la salud pública y al medio ambiente:
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Absorción de carbono: Retienen activamente dióxido de carbono ($CO_2$) de la atmósfera y liberan oxígeno puro.
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Purificación atmosférica: Actúan como filtros naturales capaces de retener gases nocivos y partículas finas de polvo en suspensión en sus hojas.
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Protección del suelo: Previenen la erosión del terreno y optimizan la retención de la humedad natural de la tierra.
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Regulación hídrica: Facilitan la infiltración y captación de agua hacia los acuíferos subterráneos, reduciendo de este modo el riesgo de inundaciones urbanas.
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Creación de hábitats: Proporcionan refugio, alimento y seguridad a la biodiversidad y a diversas especies animales locales.
Asimismo, la entidad recalca que la proyección de sombra natural por parte de los árboles reduce de manera drástica la temperatura ambiental, incrementando el bienestar general en las ciudades. En su comunicado oficial, los ecologistas inciden en que los niños, niñas y personas mayores constituyen los colectivos demográficos más vulnerables frente a las recurrentes y severas olas de calor que azotan la comarca.
Contradicciones institucionales y pedagogía en entredicho
La convocatoria de protesta también pone el foco en lo que la plataforma califica como una flagrante contradicción política. El pasado mes de febrero, coincidiendo con la conmemoración del Día del Árbol, el consistorio organizó diversas actividades lúdico-educativas en las que participaron alumnos de primero y segundo de Primaria, quienes plantaron especies autóctonas en emplazamientos como el PAI del Quint, el parque de la calle Lepanto y las inmediaciones del Parque Ernest Lluch.
En aquel momento, el concejal de Medio Ambiente, Alejandro Gómez Vendrell, ensalzó públicamente la iniciativa destacando en un comunicado que el cuidado de un árbol plantado por los más pequeños equivale a salvaguardar «el aire que respiramos, la sombra que disfrutaremos y la biodiversidad que queremos mantener».
Ante estas declaraciones institucionales, desde la organización vecinal y ecologista se muestran tajantes: «Compartiendo estas palabras y la necesidad de educar a la infancia en el respeto al único planeta que tenemos, vemos que esto todavía deja más en evidencia al equipo de gobierno por el incumplimiento que señalamos, pero nuestra intención es que recapaciten si quieren seguir teniendo credibilidad en la sociedad y el vecindario».
Con la vista puesta en la cita del próximo sábado 17 de octubre, la Plataforma Ecologista CV anima a la ciudadanía, colectivos sociales y vecinos a título individual a sumarse masivamente a la concentración.



