El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no ha arrancado con buen pie la precampaña electoral con vistas al próximo 29 de noviembre, a su llegada a Valencia para su Mitin, gritos de ¡asesino! y fuera de Valencia
A su llegada al mitin celebrado este viernes en la ciudad de Valencia, el jefe del Ejecutivo fue recibido con sonoros abucheos y muestras directas de rechazo por parte de decenas y decenas de manifestantes concentrados en las inmediaciones del recinto.
Después de la Dana, lo de Ceuta, su mujer, Ábalos, Koldo, Cerdán, Leire, los casos de corrupción que le rodean, los accidentes ferroviarios, un Presidente Español no querido y últimamente dejado de lado por la Unión Europea, se presenta en Valencia para dar un Mitin al grito de ¡Asesino, aqui no te queremos!
Clima de crispación y descontento en la calle
A la llegada de la comitiva de vehículos oficiales por una de las puertas laterales del polideportivo, los manifestantes profirieron gritos como «traidor», «asesino», «fuera, fuera», «España es cristiana y no musulmana» y «yo soy español».
El malestar ciudadano expresado en las inmediaciones estuvo fuertemente marcado por el recuerdo de la gestión de la DANA del 29 de octubre de 2024. Se trata de la primera campaña electoral tras aquellas inundaciones, y el presidente la afronta sin haber visitado de nuevo ninguno de los municipios afectados desde los incidentes de Paiporta.
Durante la concentración también se escucharon frases en referencia a aquellos días, tales como «son las cinco y no he comido» o «si quieren ayudas que las pidan».
Despliegue de seguridad y movilización de militantes
Para garantizar la celebración del acto, el PSOE movilizó a sus militantes mediante autobuses fletados de forma masiva desde hora y media antes del inicio. Debido al limitado aforo del recinto cerrado, la organización habilitó unas 300 sillas en una calle paralela para seguir la intervención a través de una pantalla, un recinto que quizás no es el apropiado para llenarlo a lo grande.
A pesar de que no se registraron altercados graves ni enfrentamientos directos entre los manifestantes y los simpatizantes socialistas, la tensión se ha mantenido elevada en el exterior. Los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional han tenido que equiparse con cascos de forma preventiva ante el riesgo de que la crispación degenerara en episodios violentos.





