Las principales organizaciones agrarias han marchado por las calles de Valencia esta mañana y colapsado el tráfico de la Ciudad. Lo han hecho como respuesta al tratado entre la UE y MercoSur.
200 tractores y más de 2.500 agricultores
Hasta el Cap i Casal han llegado cerca de 200 tractores y más de 2.500 agricultores, concentrándose en la Avenida de Blasco Ibañez frente a la sede de la Confederación Hidrográfica del Júcar que quiere expropiar a coste 0 muchos campos declarándolos dominio público hidráulico junto a cauces y barrancos y arrasados por las inundaciones del 29 de octubre de 2024.
Desde allí han partido una columna de tractores compuesta por cerca de 200 tractores y cerca de 2.500 agricultores. Pronto han comenzado los problemas fruto de la total descoordinación entre policía nacional y policía local, que detenian la manifestación casi en cada cruce.
Una vez llegado a Viveros la delegación del Gobierno les había indicado que fueran por la marginal del río dirección Campanar y que diesen la vuelta en el puente de las Artes. para acabar en la Delegación del Gobierno.
Al llegar a Viveros y puesto que muchos asistentes iban a pie la policía nacional ha indicado a los manifestantes que debían aumentar el ritmo de la marcha, y finalmente a la altura del Puente de Serranos ha cortado la manifestación, enviando a los tractores por un lado y al público por el puente de Serranos. Generando un auténtico caos.
Cuando los manifestantes han llegado frente a las Torres de Serranos, han debido esperar 20 minutos porque la policía local no habñia cortado el tráfico y los tractores y la plataforma con altavoces como escenario improvisado estaban retenidos en el Puente de Las Artes.
Un desastre organizativo de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado
«Ni que fuéramos terroristas, aquí hay policias, los que no patrullan las calles y permiten los robos en nuestros campos»
Declaración de guerra a Europa
Frente a las Torres de Serranos el campo valenciano ha declarado la guerra a Europa y sus políticas en contra de la agricultura valenciana. Úrsula Von der Leyen y Pedro Sánchez han sido los protagonistas, y el grito contra ellos era unánime: «traidores».
Un agricultor emulando el gesto de Vicent Doménech «El Palleter» ha cogido la Real Senyera por bandera y ha declarado la guerra a las autoridades europeas y españolas, a las que ha acusado de querer hundir el sector primario. «No podrán con nosotros».
Operativo de Policía Local nefasto: Catalá se ha lucido…
Agentes con motos por las aceras y el parque, y calles sin cortar, de hecho todo el tráfico que salía de la calle Serranos se metía directamente en medio de los manifestantes sin que un sólo agente de policía local los parase, incluso dirigían a los ciclistas contra los manifestantes que ocupaban el carril bici. Un desastre de operativo absoluto el de Catalá que ha entorpecido enormemente la protesta y ha generado un caos absoluto.
Las reivindicaciones
Finalmente han colocado los tractores y los manifestantes frente a la Delegación del Gobierno, cerrada a cal y canto y con un cordón de policías nacionales que ni dejaban a la prensa acercarse para tomar una foto de perspectiva, nuevamente entorpeciendo toda libertad de prensa.
Los líderes de las principales organizaciones agrarias se han dirigido a los asistentes narrando los problemas del campo valenciano.
180.000 hectáreas de campo abandonadas en la Comunitat Valenciana: son 3.500 hectáreas más en un año
La suma de acuerdos comerciales sin reciprocidad y la porosidad de las fronteras fitosanitarias sitúan al sector primario ante una crisis de viabilidad sin precedentes. Los agricultores denuncian ser la «moneda de cambio» de una Europa que importa lo que prohíbe producir.
El sector primario español no solo lucha contra el clima o los costes de producción; lucha contra una política comercial de la Unión Europea que, según las principales organizaciones agrarias (ASAJA, COAG y UPA), está empujando al agricultor local hacia un «abismo» de competencia desleal. La firma del acuerdo con Mercosur es solo el último eslabón de una cadena de agravios que incluye el polémico historial del arroz del sudeste asiático y la laxitud en los controles de plagas de terceros países.
Un sector al límite
La sensación de abandono es total. Los agricultores señalan que acuerdos con Egipto (en cítricos) o el futuro con Mercosur no son solo tratados comerciales, sino «sentencias de muerte» para la economía rural. Sin controles efectivos y sin una reciprocidad real, el campo español se enfrenta no a una crisis cíclica, sino a una transformación estructural donde la soberanía alimentaria europea quedará en manos de terceros países.
La movilización del campo no es solo por los precios de hoy; es un grito de auxilio ante un modelo que, según advierten, está vaciando las tierras para llenar los puertos de productos que Europa no puede —o no quiere— controlar.
Un polvorín medioambiental y social
El abandono del campo no es solo un problema económico; es una amenaza para la seguridad pública. Los campos sin cultivar se convierten rápidamente en zonas de maleza y plagas que actúan como «polvorines» frente a los incendios forestales. Además, la falta de relevo generacional está provocando tensiones sociales y familiares en los pueblos del interior.
Aguado advierte que la pérdida de la soberanía alimentaria está a la vuelta de la esquina si no se revisan los acuerdos comerciales, citando específicamente el tratado con Mercosur como una amenaza que carece de reciprocidad en los estándares de producción. «Los mayores aguantan por apego, incluso perdiendo dinero de su pensión, pero los jóvenes no entrarán en un negocio ruinoso», sentencia el dirigente agrario.
Lo que nos viene
En Mercosur, uno de los principales exportadores de carne es Brasil que ya ha informado que no puede controlar que sus productores no utilicen hormonas de engorde y productos artificiales.
Por su parte, los productores de frutas y verduras tampoco pueden asegurar que no tendrán materias prohibidas en Europa por su toxicidad…
Ni seguridad alimentaria ni sanitaria. Los agricultores valencianos aseguran que estos productos no tendrán trazabilidad alguna y que pueden dar origen a problemas de salud graves…
«Queremos reciprocidad y queremos que nuestras autoridades nos defiendan no nos traicionen»
Han tenido duras palabras contra Europa, contra el Gobierno de España y exigen a Pilar Bernabé como representante del Gobierno en la CV que les transmita a sus jefes el rechazo total del campo valenciano a sus políticas.
Los políticos
En la manifestación se ha podido ver a la vicealcaldesa de Albal, y concejal de agricultura, MJ. Hernández de AVANT, y a cargos de Vox, incluso Vicent Aleixandre (padre e hijo), pero a nadie del PP ni del PSOE. Estaba presente en gran parte del recorrido Vicente Barrera, los diputados de Vox en Diputació de Valéncia y el portavoz de Vox en Valencia Ciudad y teniente de alcalde José Gosálbez.
Ha salido a la calle desde Corts Valencianes Joan Baldoví a saludar y grabarse un video mientras pasaban los manifestantes, incluso el Conseller de Sanitat se ha topado con los manifestantes yendo con sus asesores y ha evitado incluso saludarles.
Los agricultores lo tienen claro, esto no va de partidos, va de defender al sector primario de la quiebra total.























