VALENCIA – La provincia de Valencia ha vivido este jueves una jornada de intensa actividad para los servicios de emergencia. El Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia ha confirmado que, hasta última hora de la tarde, se han gestionado más de 60 incidencias relacionadas directamente con las fuertes rachas de viento que han barrido la región de norte a sur. Aunque no se han lamentado daños personales de gravedad, los desperfectos materiales son cuantiosos y han obligado a desplegar efectivos de múltiples parques de manera simultánea.
El colapso del transporte en la Ribera Baixa
Uno de los puntos más críticos de la jornada se ha localizado en el municipio de Sollana. Un árbol de grandes dimensiones ha cedido ante la fuerza del viento, desplomándose directamente sobre la catenaria de la vía férrea. El impacto no solo ha causado daños estructurales en el cableado eléctrico que alimenta a los convoyes, sino que ha obligado a interrumpir el tráfico ferroviario de la zona para garantizar la seguridad.
En el operativo de Sollana han trabajado de forma conjunta dotaciones de los parques de Gandia y Cullera, bajo la supervisión del sargento de la zona. Las labores de saneamiento han sido especialmente complejas, ya que han requerido una coordinación milimétrica con los responsables de ADIF y la instalación eléctrica para proceder al corte de tensión antes de que los bomberos pudieran comenzar el despiece y retirada del ejemplar.
Destrozos en Beniparrell y L’Horta Sur
La violencia de las rachas ha dejado imágenes de gran impacto visual en Beniparrell. Allí, un silo de almacenamiento de gran tonelaje se ha desplomado, impactando directamente contra varios vehículos que se encontraban estacionados en las inmediaciones. A pesar de lo aparatoso del accidente, los bomberos han confirmado que no había ocupantes en el interior de los coches en el momento del impacto.
Por su parte, en Chirivella, los servicios de emergencia han tenido que intervenir de urgencia en una zona residencial tras el desprendimiento de elementos de una terraza. La caída de escombros y mobiliario urbano a la vía pública obligó a acordonar la zona de forma preventiva para evitar daños a los peatones.

Un balance de daños en aumento
A lo largo de todo el día, el goteo de llamadas al 112 ha sido incesante. Las intervenciones se han repartido en un abanico de tareas que incluyen:
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Retirada de cartelería publicitaria y señales de tráfico con riesgo de caída.
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Saneamiento de fachadas y cornisas en cascos urbanos.
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Aseguramiento de estructuras metálicas y tejados de naves industriales.
El Consorcio ha mantenido activos a los efectivos de los parques principales y auxiliares, priorizando aquellas actuaciones donde existía un riesgo inminente para la seguridad vial o ciudadana.
Previsión y recomendaciones
Las autoridades mantienen la alerta y piden a la población extremar las precauciones. Se recomienda evitar el tránsito por zonas arboladas, alejarse de cornisas o muros que puedan desprenderse y asegurar puertas y ventanas en los domicilios.
La coordinación entre los mandos del Consorcio y los responsables de las infraestructuras afectadas continúa abierta, ya que se espera que las tareas de limpieza y reparación se prolonguen durante la noche y las primeras horas de la mañana del viernes.





