VALENCIA – En el corazón de la Exposición del Ninot 2026, entre el olor a pintura fresca y el murmullo incesante de los visitantes que recorren la Ciudad de las Artes y las Ciencias, hay una obra que ha logrado detener el tiempo. No se trata solo de una pieza de arte efímero; es un puente generacional, un abrazo de despedida y, sobre todo, un acto de amor filial. La Falla Ribera-Convento Santa Clara (Telefónica) ha presentado su gran apuesta para el ejercicio: un homenaje directo al gran maestro fallero Miguel Santaeulalia, realizado por las manos de su propio hijo, Miguel Santaeulalia Serrán.
Un legado tallado en el tiempo
La figura del maestro jubilado Miguel Santaeulalia es, por derecho propio, historia viva de la fiesta. Tras décadas firmando monumentos que desafiaron la gravedad y la sátira en la Sección Especial, su retirada dejó un vacío difícil de llenar. Sin embargo, este año, su hijo ha recogido el testigo no para competir, sino para honrar. El ninot de la comisión 242 presenta una composición cargada de simbolismo donde la técnica depurada de Santaeulalia hijo se pone al servicio de la trayectoria de su padre.
La escena es un poema visual. En ella se retrata la esencia del taller, ese lugar donde la magia nace del serrín y el barro. Los visitantes que se acercan al número 242 quedan impactados por el hiperrealismo de las facciones del maestro y la ternura que desprende la composición. Es, en palabras de los expertos, una pieza que trasciende la crítica social habitual para tocar la fibra más sensible del espectador: la memoria colectiva de Valencia.
La Falla Telefónica se vuelca con el «Indultat»
La comisión de Ribera-Convento Santa Clara no ha ocultado su ambición: quieren que este ninot sea el Indultat de 2026. Desde que las puertas de la exposición se abrieron, la movilización de la comisión ha sido ejemplar. Bajo el lema «Cuando la red se activa, pasan cosas bonitas», la Falla Telefónica ha iniciado una campaña masiva para que el reconocimiento al maestro no se quede solo en palabras, sino que se materialice en el indulto oficial que lo salve del fuego el próximo 19 de marzo.
«Detrás de este ninot hay talento, pero también hay una deuda de gratitud con un artista que nos lo dio todo. Es el momento de que Valencia le devuelva ese cariño».
Afirman desde la comisión con orgullo. La estrategia no es solo emocional; es una llamada a la justicia artística. El número 242 se ha convertido en una cifra grabada en la mente de los falleros, quienes a través de redes sociales y grupos de mensajería están pidiendo el voto consciente para una obra que ya se postula como la gran favorita del público.
El veredicto popular: Una batalla de arte
La pelea por el Ninot Indultat es, posiblemente, la competición más democrática de las Fallas. Son los ciudadanos quienes, papeleta en mano, deciden qué fragmento de la fiesta merece sobrevivir a las llamas para descansar en el Museo Fallero. En este 2026, la competencia es feroz, con presupuestos elevados y figuras de gran impacto visual. Sin embargo, el componente sentimental de la obra de Santaeulalia Serrán le otorga una ventaja competitiva: el «voto del corazón».
El ninot 242 no es solo una representación de una persona; es la representación de una profesión que se resiste a morir y que se transmite de padres a hijos. Cada detalle del modelado y cada matiz de la pintura son una declaración de intenciones. Si el voto popular acompaña, Miguel Santaeulalia padre entrará de nuevo en la historia, no por un premio de sección, sino por el indulto que le regala su hijo y su falla.
La cuenta atrás ha comenzado. Valencia tiene una cita con su memoria en la Exposición del Ninot, y el número 242 espera, paciente, a que el público dicte sentencia. No es solo un voto, es salvar el arte. Es hacer que la leyenda de los Santaeulalia sea, por fin, eterna.
El Perfil Profesional de Miguel Santaeulalia Núñez
Artista Fallero | Referente de la Sección Especial
Miembro de una de las sagas familiares más prestigiosas del arte efímero valenciano. Representa la segunda generación de los Santaeulalia, actuando como puente entre la tradición de su padre y el éxito actual de sus hijos en el sector.
Hitos y Logros Destacados
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Dominio de la Sección Especial: Debutó en la máxima categoría en 1974 y se convirtió en un nombre recurrente en plazas emblemáticas como Na Jordana (donde plantó 13 fallas), Plaza del Pilar y Exposición.
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Palmarés de Oro: Ganador de 4 Primeros Premios en la Sección Especial (1986, 1994, 1995 y 1997), todos con la comisión de Na Jordana.
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Maestro del Ninot: Logró el prestigioso Ninot Indultado en cuatro ocasiones (1986, 1987, 1991 y 1995), salvando sus figuras del fuego por votación popular.
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Falla Municipal: En 1989 tuvo el honor de plantar la falla de la Plaza del Ayuntamiento de Valencia.
Innovación Técnica
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Pionero del Poliestireno: Es reconocido históricamente como el primer artista en introducir el «corcho blanco» (poliestireno expandido) en la creación de fallas, material que revolucionó el peso, la escala y las posibilidades volumétricas de los monumentos.
Trayectoria Reciente y Fallas Infantiles
Tras una carrera centrada en los grandes monumentos, culminó su trayectoria destacando en la Sección Especial Infantil, donde obtuvo:
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Dos primeros premios consecutivos (2004 y 2005) con la falla Nou Campanar.
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Su despedida profesional se produjo en 2011 con la comisión Convento de Jerusalén.





