Por: Redacción Torrent | 30 de enero de 2026
TORRENT – Hay aromas que definen la identidad de un pueblo, y en Torrent, ese aroma es, sin duda, el del chocolate artesano. Esta tarde, a las 17:30 horas, el «pistoletazo de salida» no fue solo un acto protocolario, sino una explosión de vitalidad urbana. La inauguración de la III Feria del Chocolate de Torrent ha desbordado todas las previsiones iniciales, transformando el corazón de la ciudad en un escaparate vibrante donde la tradición del cacao se encuentra con la fiesta institucional y el fervor de las asociaciones locales.
Cientos de vecinos y visitantes se agolparon en el recinto ferial desde los primeros minutos, atraídos por la promesa de una experiencia sensorial única que marca el inicio de un ciclo festivo invernal ya imprescindible en el calendario de la Comunitat Valenciana.
Una inauguración con sello institucional y festivo
La alcaldesa de la ciudad, Amparo Folgado, fue la encargada de cortar la cinta inaugural, pero no lo hizo sola. En un gesto que subraya la unidad del tejido social de Torrent, estuvo flanqueada por las Falleras Mayores de la ciudad y sus Cortes de Honor. La presencia del mundo fallero y de las diversas asociaciones festivas no es casual: el chocolate en Torrent es el hilo conductor que une las celebraciones de la ciudad, desde la cremà hasta las festividades de invierno.
«La Feria del Chocolate ha comenzado de una manera espectacular«, afirmó una emocionada Folgado tras recorrer los primeros stands. «Ver a las familias enteras en la calle, las sonrisas de los niños y ese ambiente de hermandad nos recuerda que esta feria no es solo un evento comercial; es una invitación a disfrutar de nuestra hospitalidad y de unos productos que sentimos como propios».
La nota de color y cercanía la puso, una vez más, Bollet. La mascota oficial, cuya figura evoca los tradicionales «bollets» de chocolate locales, se convirtió en el objetivo de todas las cámaras. Repartiendo abrazos, besos y, por supuesto, porciones de dulce, Bollet simboliza el relevo generacional de una industria que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su esencia artesanal.
El epicentro del sabor: De la Avenida al Vedat a los Moralets
El despliegue de la feria este año es ambicioso. El recinto se extiende estratégicamente por la Avenida al Vedat, la Plaza Corts Valencianes y el parque de Moralets, creando un circuito que invita al paseo pausado y al descubrimiento. La oferta de este año destaca por su equilibrio entre los productores locales de renombre y firmas invitadas de otros puntos de la geografía española.
Entre los expositores que ya registran las primeras colas de clientes se encuentran nombres emblemáticos como Pastelería La Plaza, Chocolates Rafael Andreu y Chocolates Xoco & Vero. Cada stand es un mundo en sí mismo: desde el chocolate a la taza más denso y tradicional hasta las tabletas de autor con ingredientes innovadores. La lista de maestros chocolateros se completa con firmas de la talla de R. Masilla S.A., Frutas Colomina S.L., Dylfer S.L. – Club del Chocolate, Claudio Cotell y Chocolates Escufí.
Sin embargo, la feria no vive solo del cacao. En un esfuerzo por diversificar la oferta gastronómica y atraer a un público gourmet, el recinto cuenta con puestos seleccionados de quesos artesanales, embutidos de la zona y dulces tradicionales que complementan la experiencia culinaria, elevando el evento a una auténtica feria de productos de proximidad.
Cinco días de inmersión cultural y showcookings
Lo que diferencia a esta tercera edición de las anteriores es su robusta programación de actividades. La caseta municipal se ha erigido como un centro de formación y entretenimiento. Durante los próximos cinco días, los asistentes podrán participar en:
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Showcookings y Catas Maridaje: Expertos de firmas como Rafael Andreu y Xoco & Vero mostrarán los secretos del templado del chocolate y cómo maridarlo con otros productos locales.
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Talleres Infantiles: Espacios diseñados para que los más pequeños aprendan a manipular el chocolate, fomentando la creatividad y el respeto por el oficio artesano.
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Animación Itinerante: Actores y músicos recorrerán el recinto en dos pases diarios, asegurando que el ambiente festivo no decaiga en ningún rincón del paseo.
Un puente hacia las tradiciones de febrero
La decisión de ampliar la feria a cinco días (hasta el 3 de febrero) responde a una estrategia de dinamización turística. La feria actúa como el preludio perfecto para una semana donde Torrent celebra sus raíces más profundas: l’Entrada de la Flor, la Candelaria y, por supuesto, Sant Blai.
Al unir el sabor del chocolate con estas festividades religiosas y populares, el Ayuntamiento de Torrent refuerza su apuesta por el comercio local. «Esta es una fiesta de todos y para todos», insistió la alcaldesa, subrayando que el impacto económico de estos días repercute directamente en la hostelería y el comercio de la zona, consolidando a Torrent como un destino de referencia para el turismo de proximidad durante el invierno.
Con la noche cayendo sobre la Avenida al Vedat y las luces de los puestos iluminando las tazas de chocolate caliente que ya circulan entre la multitud, la III Feria del Chocolate de Torrent no solo promete ser un éxito de ventas, sino un punto de encuentro emocional para una ciudad que ha decidido hacer de su tradición más dulce su mejor carta de presentación al mundo.

















