VALENCIA | Un violento episodio de viento y fenómenos meteorológicos adversos ha puesto en jaque a la provincia de Valencia desde las primeras horas de esta mañana. Lo que comenzó como un aviso por fuertes rachas se ha transformado en una jornada de emergencia para los servicios de rescate, con el Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia trabajando a pleno rendimiento para mitigar los daños de un temporal que no da tregua.
Una «hora crítica» de intervenciones
El despliegue de los servicios de emergencia ha sido masivo. Según los últimos datos facilitados por el cuerpo de bomberos, se han superado ya los 190 servicios relacionados directamente con el viento. El momento de mayor tensión se vivió entre las 14:30 y las 16:00 horas, una ventana de apenas 90 minutos en la que se concentraron 117 intervenciones, lo que obligó a una coordinación milimétrica de todos los parques de la provincia.
La mayoría de los avisos corresponden a:
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Caída de árboles y ramas sobre la vía pública.
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Saneamiento de fachadas y retirada de elementos inestables (cornisas, carteles, toldos).
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Desprendimiento de infraestructuras ligeras en zonas urbanas.
Viento huracanado y nieve en el interior
La intensidad del temporal ha dejado registros preocupantes. En varios puntos de la geografía valenciana, las estaciones meteorológicas han marcado rachas superiores a los 120 km/h, una velocidad que dificulta enormemente la movilidad y pone en riesgo la integridad de los peatones.
Mientras el litoral y el área metropolitana sufren el azote del aire, el interior ha vivido su propia batalla climática. Durante la mañana, la cota de nieve bajó lo suficiente para cubrir de blanco las comarcas de Requena y el Rincón de Ademuz, complicando la circulación en los puertos de montaña y obligando a activar las máquinas quitanieves.
Vigilancia permanente y recomendaciones
La Generalitat y los servicios de emergencia mantienen el dispositivo de vigilancia activa. Las autoridades han sido tajantes en sus recomendaciones para las próximas horas:
«Se recomienda extremar la prudencia en la circulación por carretera, asegurar elementos en balcones y, sobre todo, evitar desplazamientos innecesarios mientras las rachas mantengan su intensidad actual.»
La situación sigue bajo vigilancia permanente, con todos los recursos coordinados para garantizar la seguridad ciudadana ante un fenómeno que, según las previsiones, todavía podría dejar coletazos durante el cierre de la jornada.




