La ola de calor ha obligado a Valencia a activar prácticamente todo su dispositivo de protección frente a las altas temperaturas. Cañones de agua en El Saler, suspensión de actividades al aire libre, refugios climáticos y restricciones en zonas forestales forman parte del plan municipal para afrontar una de las semanas más extremas del verano.
Los cañones de agua de El Saler vuelven a entrar en funcionamiento
La imagen más llamativa de este episodio de calor llega desde la Devesa de El Saler.
El Ayuntamiento ha activado los once cañones de agua instalados en la masa forestal para humedecer la vegetación, reducir el riesgo de incendio y proteger tanto el entorno natural como a las personas que viven en la zona.
Estas estructuras pueden lanzar agua a más de 40 metros de distancia y movilizar hasta 10.000 litros por minuto, prácticamente el doble de la capacidad de descarga de un avión anfibio convencional. El sistema se complementa además con quince cañones portátiles preparados para actuar en caso de emergencia.
Prohibido acceder a la Devesa mientras dure el riesgo extremo
La activación del nivel 3 de preemergencia por incendios forestales ha obligado además a cerrar completamente pistas y caminos de la Devesa.
La prohibición afecta a vehículos, bicicletas y también a personas que pretendan acceder caminando al interior de la masa forestal mientras se mantenga la situación de riesgo extremo.




Se suspenden actividades deportivas y escolares al aire libre
Las medidas también afectan a la actividad diaria de la ciudad.
Las escuelas de verano han recibido instrucciones para trasladar las actividades al interior de las instalaciones y evitar que los menores permanezcan en patios y zonas exteriores durante las horas más calurosas.
Asimismo, el Ayuntamiento ha suspendido las actividades deportivas al aire libre y ha modificado parte de la programación de la Feria de Julio para evitar las horas de máxima exposición al sol.
Valencia dispone de 39 refugios climáticos y 77 fuentes de agua refrigerada
La ciudad mantiene operativa su red de 39 refugios climáticos distribuidos entre barrios y pedanías, pensados especialmente para personas mayores, menores y colectivos vulnerables.
Entre ellos se encuentran bibliotecas, centros culturales, museos, centros municipales para mayores, el Museo de las Ciencias o el Palacio de Congresos.
A esta red se suman además 77 puntos PUSDAR, fuentes urbanas que ofrecen agua potable filtrada y refrigerada para rellenar botellas de manera gratuita.
La Plaza de la Reina se convierte en refugio frente al calor
Los toldos instalados en la Plaza de la Reina y el sistema de nebulización funcionan ya a pleno rendimiento durante las horas centrales del día.
Las estructuras proporcionan más de 500 metros cuadrados de sombra permanente mientras que el sistema de microaspersión crea una fina niebla capaz de reducir la sensación térmica en una de las zonas más transitadas del centro histórico.
También se refuerza la atención social
Los Centros de Atención a Emergencias Sociales mantienen operativos sus recursos durante todo el verano para atender especialmente a personas sin hogar y colectivos vulnerables.
Los dos centros disponibles en la ciudad permanecen abiertos durante todo el año y forman parte del protocolo especial activado ante las altas temperaturas.



