Muro d’Alcoy y Ontinyent registran las máximas de la jornada en un día asfixiante donde la elevada humedad en el litoral eleva la sensación térmica hasta 4 ºC por encima de la real.
VALENCIA. – La Comunitat Valenciana atraviesa una de las jornadas más sofocantes del verano. Un frente de aire cálido y seco de origen sahariano ha disparado los termómetros en las comarcas del interior, rozando registros históricos que rozan los 44 ºC. Mientras tanto, en las zonas costeras, el principal enemigo no es solo el termómetro, sino un ambiente sumamente húmedo que está provocando una sensación de bochorno casi insoportable.
El interior se convierte en un horno
Según los datos de la red de estaciones meteorológicas, la comarca de El Comtat y la Vall d’Albaida han liderado el ranking de las temperaturas más extremas de la Comunitat.
El valor más alto se ha registrado en Muro d’Alcoy (Font del Baladre), donde el mercurio ha alcanzado unos asfixiantes 43,9 ºC. Muy de cerca le sigue Ontinyent, un municipio especialmente castigado por esta ola de calor, que ha registrado máximas extremas en varios puntos de su término, destacando los 43,5 ºC en la estación de Torre de Torús, 43,1 ºC en Alba y 43,0 ºC en els Gínjols.
Otras localidades que han superado con creces la barrera de los 42 ºC son:
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Gayanes: 43,3 ºC
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Ayelo de Malferit (centre): 42,8 ºC
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Villena (Hondo de la Lagunilla): 42,5 ºC
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Vallada (Molí de Baix): 42,4 ºC
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Albaida (l’Alqueria): 42,4 ºC
El factor humedad: infierno invisible en la costa
La situación en el litoral y prelitoral valenciano presenta una batalla diferente. Aunque los termómetros en estas zonas no muestran cifras tan extremas como las del interior debido a la influencia marítima, las condiciones son igualmente hostiles para el cuerpo humano.
Los expertos advierten de que la elevada humedad relativa propia del Mediterráneo está jugando un papel crucial. En estas áreas costeras, la combinación de temperaturas elevadas con la alta humedad impide la correcta evaporación del sudor, dificultando la termorregulación natural del organismo. Esto se traduce en que la sensación térmica de bochorno aumente entre 3 ºC y 4 ºC por encima de la temperatura real que marca el termómetro. Así, un registro real de 34 ºC en la costa puede sentirse en el cuerpo humano como un sofocante ambiente de 38 ºC.
Nota sanitaria: Ante este escenario de calor extremo y elevado bochorno, las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de hidratarse constantemente, evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día (de 12:00 a 17:00 horas), y prestar especial atención a colectivos vulnerables como niños, ancianos y personas con patologías crónicas.



