Los taxistas de Elche han intensificado la vigilancia en el Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández para combatir la presencia de conductores que, según denuncian, realizan transporte de viajeros sin la autorización correspondiente. El colectivo asegura que esta actividad ilegal se ha convertido en un problema creciente durante la temporada alta de verano, coincidiendo con el aumento de turistas que llegan a la Costa Blanca.
Además del perjuicio económico para el sector, los profesionales advierten de que esta práctica puede afectar a la seguridad de los pasajeros y dañar la imagen turística de la provincia.
Vigilancia en la terminal de llegadas
Los taxistas realizan labores de observación en el aeropuerto para detectar a los conductores que captan clientes fuera del servicio regulado.
Identificados con chalecos amarillos, recorren la terminal de llegadas con el objetivo de localizar a quienes, presuntamente, ofrecen transporte de forma ilegal, especialmente a turistas que desconocen cómo identificar un taxi autorizado.
Según explican, una vez detectan estos vehículos, realizan un seguimiento para recopilar información y comunicar los hechos a las autoridades competentes.
Denuncian agresiones durante estas actuaciones
El colectivo asegura que estas labores de vigilancia han provocado en algunas ocasiones situaciones de tensión.
Varios taxistas denuncian haber sufrido insultos, amenazas, escupitajos e incluso persecuciones por carretera mientras trataban de identificar a los conductores ilegales.
Desde el sector reclaman una mayor presencia policial y un refuerzo de los controles para evitar que sean los propios profesionales quienes tengan que enfrentarse a este tipo de situaciones.
Un problema que, según el sector, va más allá del taxi
Los representantes del taxi insisten en que el conflicto no se limita a una cuestión de competencia entre taxis y otros servicios de transporte.
Aseguran que la captación ilegal de pasajeros afecta al conjunto del sistema de movilidad del aeropuerto y perjudica la imagen que se llevan muchos visitantes al llegar a la provincia.
Además, consideran que estas actividades forman parte de la economía sumergida y suponen una competencia desleal para quienes desarrollan su trabajo cumpliendo con la normativa vigente.
Riesgos para los viajeros
Los taxistas también muestran su preocupación por la seguridad de los usuarios.
Recuerdan que los vehículos autorizados para prestar servicio de taxi deben cumplir una serie de requisitos legales relacionados con:
- Licencias municipales.
- Seguros obligatorios.
- Inspecciones técnicas.
- Tarifas reguladas.
- Controles administrativos.
En cambio, advierten de que quienes aceptan desplazarse en vehículos que operan al margen de la normativa pueden carecer de algunas de estas garantías.
El verano incrementa la presión en el aeropuerto
La llegada de miles de turistas durante los meses estivales convierte al Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández en uno de los principales focos de actividad del transporte público de la Comunitat Valenciana.
El aumento del número de viajeros también favorece la aparición de personas que intentan captar clientes fuera de los canales autorizados, una situación que el sector del taxi denuncia desde hace años.
El sector reclama más controles
Ante esta situación, los taxistas solicitan un mayor refuerzo de la vigilancia por parte de las administraciones y de las fuerzas de seguridad para combatir el transporte ilegal de viajeros.
El objetivo, aseguran, es proteger tanto a los profesionales que trabajan con licencia como a los propios pasajeros, garantizando que los desplazamientos desde el aeropuerto se realicen con todas las garantías legales y de seguridad.



