La ciudad autónoma de Ceuta vive una jornada de extrema crispación social y policial. Cerca de un millar de residentes indignados se han desplazado de forma espontánea hacia las inmediaciones del hotel de cuatro estrellas donde se aloja el ministro de Ángel Cuerpo. La Policía Nacional ha tenido que desplegar un cordón de seguridad para impedir que los manifestantes violentaran el acceso e irrumpieran en el interior del establecimiento.
La protesta se produce el mismo día en que el Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto por el que Torres asume el mando único para la gestión de la crisis migratoria, una medida reclamada desde hace 26 días por las autoridades locales y coincide con el reinicio de la actividad política tras el periodo estival del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Infraestructuras habilitadas para la acogida
El plan ministerial contempla el uso inmediato de recursos e instalaciones públicas en la ciudad para albergar de forma temporal —y sin un plazo determinado— a la contingencia migratoria, estimada por fuentes locales entre 7.000 y 10.000 personas que han accedido de manera irregular en las últimas semanas.
| Tipo de instalación | Espacios señalados por la prensa local |
| Instalaciones deportivas | Pabellones municipales, pistas cubiertas y polideportivos |
| Edificaciones industriales | Una antigua fábrica en desuso |
| Inmuebles estatales | Un antiguo cuartel militar del Gobierno |
Disturbios en el litoral y en los puntos de reparto
La tensión vecinal discurre de forma paralela a diversos incidentes registrados en la franja costera y en los operativos de asistencia:
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Desalojos en la costa: Las fuerzas de seguridad han intervenido para desalojar la zona de la playa conocida como El Trampolín durante el reparto de comida por Cruz Roja. Algunos magrebíes han lanzado piedras contra los agentes y han tenido que acabar desalojando la playa con gases lacrimógenos
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Asalto a suministros humanitarios: Durante el operativo de distribución de víveres a cargo de Cruz Roja, la aglomeración derivó en un asalto directo a los camiones de reparto. Las unidades antidisturbios debieron emplear gases lacrimógenos para dispersar a la multitud y proteger al personal de la organización.
Las autoridades mantienen reforzada la presencia policial en los puntos críticos de la ciudad a la espera de la publicación oficial del Real Decreto en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Los vecinos hartos
El hartazgo vecinal no es racismo ni xenofobia, es hartazgo porque las autoridades del gobeirno les han estado mintiendo una y otra vez.
«Nuestros niños se han quedado sin verano, que ahora no les roben las instalaciones deportivas y de juego».
La tensión va en aumento ante la total incapacidad demostrada por el Gobierno en un mes…



