La proliferación de apartamentos turísticos vuelve a sembrar el conflicto en la ciudad de Valéncia. En esta ocasión, la tensión se concentra en Nou Benicalap, donde los residentes de varios inmuebles denuncian vivir «con el alma en vilo» ante la transformación masiva e incontrolada de los bajos comerciales de sus fincas en complejos de alojamientos vacacionales.
La problemática, lejos de ser un hecho aislado, responde a una estrategia sistemática. Hace tan solo unas semanas salía a la luz la situación de un edificio situado en la calle Encarna Albarracín, donde se proyectan 33 apartamentos turísticos en su planta baja. Sin embargo, a menos de 200 metros de distancia, la escena se repite en al menos dos inmuebles más. Los afectados aseguran que estos establecimientos «están creciendo como setas» a lo largo de la zona, a menudo vulnerando la Ley de Propiedad Horizontal, las normativas municipales e incluso los acuerdos explícitos dictaminados por las juntas de propietarios.
Obras en zonas comunes y desacato normativo
El descontento vecinal se acentúa por el modo en que se ejecutan los trabajos. Los residentes denuncian que las intervenciones irrumpen en espacios comunes como jardines infantiles, patios, garajes e incluso trasteros privados. Pese al rechazo formal de las comunidades y a la negativa a conceder los permisos correspondientes, las obras avanzan con la apertura de nuevas puertas y ventanas que alteran la fachada exterior.
La situación pone en entredicho la efectividad de las restricciones locales. La regulación que en su momento fue calificada por la alcaldía como «la normativa más restrictiva de España» es calificada hoy por los vecinos como «papel mojado», dado que una misma entidad promotora ha logrado concentrar proyectos de esta índole en tres edificios ubicados en un radio de apenas 200 metros.
El entramado mercantil tras los proyectos
Detrás de esta ofensiva inmobiliaria en Nou Benicalap se encuentra la sociedad limitada Business Decision and Advice, constituida en Valencia el 25 de marzo de 2024 con un capital social de 3.000 euros. El socio único de esta mercantil es Skydive90 SL, entidad especializada en inversión inmobiliaria. Ambas firmas comparten la misma dirección presidencial, a cargo de Fishman Ilya.
En los últimos años, este entramado ha adquirido la práctica totalidad de los bajos comerciales disponibles en diversos bloques del barrio para dirigirlos al mercado turístico.
La operativa de la empresa presenta además situaciones singulares. En la confluencia de las calles Salvador Cerveró y Carlos Cortina, la firma cuenta con apartamentos que fueron clausurados por carecer de la licencia correspondiente. Actualmente, un equipo de operarios trabaja en su desmontaje para cumplir formalmente con la resolución administrativa; no obstante, los propios trabajadores admiten que los elementos volverán a ensamblarse en el futuro. Paralelamente, en ese mismo inmueble existen locales sin actividad comercial ni turística que están siendo utilizados como centro de operaciones y alojamiento para los obreros —de nacionalidad rusa, al igual que los promotores— que ejecutan las obras de los nuevos proyectos en Encarna Albarracín y Carlos Cortina, 5.
33 alojamientos en Encarna Albarracín
En la calle Encarna Albarracín, el proyecto prevé la puesta en marcha de 33 apartamentos bajo el formato de aparthotel, con una capacidad estimada para 120 personas. La actuación se lleva a cabo mediante el mecanismo de declaración responsable, a pesar de que los estatutos registrados de la comunidad prohíben expresamente el uso hotelero o turístico de los locales.
Los trabajos han modificado sustancialmente la fachada, abriendo accesos y ventanales directamente hacia las zonas ajardinadas y la piscina comunitaria. Pese a las reiteradas llamadas de los vecinos a la Policía Local, la actividad en la obra no se ha detenido.
El caso de Carlos Cortina, 5: forjados pesados, alteración de fachadas e invasión de espacios comunes
Una dinámica similar se vive en la calle Carlos Cortina, 5. En noviembre del año pasado, la junta de propietarios descubrió el plan para convertir cuatro bajos comerciales en un nuevo aparthotel. La empresa promotora compró estos espacios a una mercantil anterior que había desistido de un proyecto análogo tras el rechazo formal de la comunidad.
La normativa municipal establece que, además de la limitación general del 2% en el barrio, el uso hotelero en bajos comerciales no puede superar el 25% de la superficie destinada a dicho fin dentro de un mismo edificio. En este inmueble —al igual que en Encarna Albarracín— la transformación pretende abarcar el 100% de la planta comercial. Pese a que el Ayuntamiento denegó la licencia de actividad para uso hotelero en esas fechas y la empresa alegó que limitarías su uso al 25% permitido, las obras continúan interviniendo la totalidad de los locales.
Las obras arrancaron el pasado Jueves Santo amparadas por una declaración responsable. Dada la altura libre de los locales, la promotora comenzó a levantar un forjado de hierro para dividir el espacio en dos alturas, añadiendo una importante carga estructural al edificio.
«Han estado trabajando meses, da la impresión de que cortando con radial desde el interior los ladrillos caravista de la fachada común que da al jardín donde juegan los niños y a los accesos a los portales», relata un residente.
La tensión aumentó a mediados de agosto cuando, de forma repentina, aparecieron múltiples huecos perforados en la fachada común hacia el jardín interior sin la autorización del inmueble. Pese a que una inspección municipal acudió a las instalaciones a mediados de mes, los trabajos no han sido paralizados.
Daños materiales en garajes y trasteros
Los perjuicios reportados por las comunidades afectadas van más allá del impacto acústico y visual. En el inmueble de Carlos Cortina, la acumulación de escombros en los voladizos de protección solar ha venido acompañada de importantes desperfectos en el sótano.
Durante la última semana, las perforaciones destinadas a la instalación de nuevas conducciones de suministros han afectado a zonas comunitarias del garaje. Como consecuencia de estos trabajos, varios detectores de incendios han quedado inoperativos, se han producido cortes en el cableado eléctrico general y se han realizado perforaciones no autorizadas en trasteros de propiedad privada. Asimismo, los vecinos denuncian desperfectos en los vehículos estacionados en el garaje debido a la caída de cascotes y piedras procedentes de los forjados de los bajos comerciales.
Indefensión vecinal e incomprensión con el Ayuntamiento
Los vecinos aseguran sentirse indefensos y atacados en todos sus derechos y ven cómo tras múltiples llamadas a la Policía Local,los agentes se limitan a levantar un acta e irse, siguiendo las obras. Mientras sus vehículos sufren los daños, los vecinos e preguntan en el caso de Carlos Cortina, si habrá presión de agua para 125 personas más en sus 38 apartamentos turísticos y si las tuberías tendrán capacidad para evacuar los desechos de estas 125 personas más…
Aseguran que los obreros han accedido sin permiso a garaje y zonas comunes. Mientras los niños jugaban a la pelota se han encontrado con obreros haciendo agujeros y abriendo ventanas.
¿Dónde está el Ayuntamiento para proteger a sus vecinos?
Eso se preguntan los vecinos de Benicalap, y la alcaldesa nis e ha dignado a interrumpir momentáneamente sus vacaciones e ir a visitar estos edificios para comprobar in situ lo que sucede y verlo con sus propios ojos. Al más puro estilo Sánchez, que nada interrumpa las vacaciones del político a pesar de su abultado sueldo…
El Ayuntamiento en el caso de Encarna Albarracín para salir al paso de las críticas constantes ha informado que encargará -(ojo al tiempo verbal, en el futuro, no presente)- un estudio jurídico sobre lo que se puede hacer a nivel municipal. Mientras obreros sin protecciones individuales, quién sabe si con o son contrato, allanando las zonas comunes sin permiso alguno, y destrozando elementos de seguridad como detectores de fuego o de humo…han asaltado leyes, vulnerado normativas y ejecutado obras in permiso,…y mientras los vecinos desesperan, el Ayuntamiento permanece pensando, -¿será una de las repensaetes de Catalá?- quizá podría reunir de urgencia a su comité de expertos en urbanismo o pedir ayuda al Colegio de Arquitectos, pero lo simple es decir -lo haré mañana-, y mientras se quita las pulas de encima y agana tiempo, los vecinos desesperan…
Cabrear a todo su electorado no es la mejor manera de encarar unas próximas elecciones locales. Los posados en rr.ss. sirven de poco si luego ignoras a los vecinos.
Se nos está quedando un parque temático como ciudad perfecta, igual a Catalá le falla una cosa, si no hay vecinos y todos son turistas, al final tampoco tendrá quién le vote… y estamos a menos de un año de las elecciones, recuerde que usted ganó por el hartazgo de la ciudadanía con Ribó, y lleva usted el mismo camino en sólo 3 años… actúe y gánese el sueldo, deje de hacer posados del Hola y dedíquese a gestionar y trabajar…
























