El colectivo AHSA solicita datos sobre la mortandad de aves en el Parque Natural y cuestiona la gestión del embalse de Poniente, salpicado por el vertido continuo de agua en pleno pico de calor.
Elche — 26 de agosto de 2026 — La alarma ha vuelto a saltar en el Parque Natural de El Hondo. El colectivo ecologista Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA) ha remitido un escrito formal a la Conselleria de Medio Ambiente para exigir información detallada sobre el alcance y la magnitud de un brote de botulismo aviar que afecta a este espacio protegido y que, según denuncian, lleva semanas provocando una mortandad significativa de aves acuáticas.
En su escrito, la organización ecologista requiere a la administración autonómica un desglose diario del número de ejemplares recogidos, su identificación por especies y la localización exacta dentro del parque de los focos donde han sido hallados los animales afectados.
Una amenaza ligada al calor estival
El botulismo aviar es una enfermedad neuroparalítica grave provocada por la ingestión de una toxina sintetizada por la bacteria Clostridium botulinum. La cadena de contagio se acelera de forma crítica durante las altas temperaturas del verano: la bacteria prolifera en cadáveres de animales en descomposición, donde las larvas de mosca se alimentan de la toxina. Las aves, al ingerir estos invertebrados, se intoxican rápidamente.
Por este motivo, la retirada inmediata de los cadáveres constituye el pilar fundamental del protocolo de prevención anual de la Conselleria. Sin embargo, desde AHSA señalan que las altísimas temperaturas registradas esta temporada generan el caldo de cultivo ideal para que la intoxicación se propague con extrema rapidez si los medios de rastreo y recogida no actúan al 100% de su capacidad.
La controversia del embalse de Poniente
Las informaciones recabadas por AHSA sitúan el epicentro del brote en el embalse de Poniente, propiedad de la Comunidad de Riegos de Levante, la zona donde se concentra el mayor volumen de aves enfermas o muertas. Ante esta situación, los ecologistas han preguntado a la Conselleria si ha ordenado la desecación temporal de esta lámina de agua, una medida de choque habitual en la gestión de humedales para erradicar las epidemias aviares.
La polémica se intensifica al considerar el uso del agua en este sector. AHSA recuerda que la elevada salinidad del embalse de Poniente impide su aprovechamiento agrícola, limitando su función a un rol puramente ambiental. Por ello, el pasado mes de junio el colectivo ya solicitó a la Conselleria que impidiera el trasvase de agua a este embalse y que, a partir del 1 de agosto, se procediera a su vaciado controlado para mitigar la sobrepoblación de carpa común, una especie invasora que degrada severamente la calidad del hábitat.
Conflicto de intereses con los regantes
Lejos de atender las recomendaciones ambientales, según denuncia la entidad ecologista, la Comunidad de Riegos de Levante ha continuado elevando agua hacia Poniente desde el inicio de junio —coincidiendo con el fin de las obras del canal central— y manteniendo un caudal de llenado elevado hasta el día de hoy.
«Nos preocupa profundamente una situación que está alimentando tanto la superpoblación de carpas como el propio brote de botulismo. Cabe preguntarse qué interés hay detrás de llenar el embalse de Poniente ‘hasta la bandera’ con un agua que no se va a utilizar para el riego.»
— Representantes de AHSA
El colectivo insta a la Conselleria a actuar con transparencia, hacer públicos los datos de mortandad aviar y tomar de inmediato las medidas cautelares necesarias para evitar una catástrofe ecológica mayor en uno de los humedales más valiosos del Mediterráneo occidental.



