Una treintena de profesionales participa en un proyecto piloto con prendas de enfriamiento evaporativo destinadas a servicios de limpieza, mantenimiento y jardinería al aire libre.
Las altas temperaturas se han convertido en uno de los principales riesgos para las personas que desempeñan su actividad laboral en espacios exteriores, especialmente durante los meses de verano.
Ante esta situación, Clece y sus filiales han puesto en marcha una experiencia piloto con chalecos refrigerantes destinados a reducir el impacto del calor durante la jornada laboral.
La iniciativa se desarrolla en distintos puntos.
Cuenta con la participación de alrededor de 30 profesionales de servicios de limpieza viaria e industrial, mantenimiento y jardinería.
Los trabajadores participantes desarrollan su actividad en Almería, Córdoba, Granada, Jaén, Málaga, Sevilla y Melilla, territorios en los que las temperaturas estivales pueden alcanzar valores especialmente elevados.
El principal objetivo de esta prueba es evaluar la eficacia de los chalecos como medida preventiva frente a la exposición prolongada al calor y comprobar su utilidad en las condiciones reales de trabajo.
Un sistema de refrigeración sin baterías
Las prendas utilizadas en esta experiencia funcionan mediante un sistema de enfriamiento evaporativo, una tecnología que permite generar una sensación de frescor sin necesidad de utilizar dispositivos eléctricos.
Los chalecos están confeccionados con fibras capaces de absorber y retener agua, de manera que, después de ser humedecidos, proporcionan un efecto refrigerante sin llegar a empapar la ropa del trabajador.
Según las características de este sistema:
la sensación de frescor puede mantenerse durante varias horas, lo que permite utilizar la prenda durante buena parte de la jornada.
Una de las principales ventajas de este tipo de solución es precisamente su sencillez.
Los chalecos no necesitan baterías, cables ni ningún otro componente eléctrico para funcionar, lo que facilita su utilización por parte de profesionales que realizan tareas físicas y se desplazan continuamente por diferentes espacios.
La compañía busca así incorporar una herramienta complementaria a las medidas habituales de prevención frente a las temperaturas extremas.
Una medida frente a los riesgos del calor
La exposición continuada a temperaturas elevadas puede afectar directamente a la salud y al rendimiento de los trabajadores.
Entre los principales riesgos asociados al calor se encuentran:
- la deshidratación
- el agotamiento físico
- el golpe de calor, una situación que puede llegar a revestir gravedad.
En este contexto, el uso de prendas refrigerantes pretende contribuir a reducir la sensación térmica y mejorar el confort de los profesionales durante el desarrollo de sus tareas, especialmente en aquellos trabajos que requieren permanecer durante largos periodos al aire libre.
La prueba piloto se integra en las actuaciones de prevención de riesgos laborales que Clece desarrolla para reforzar la seguridad y el bienestar de sus profesionales.
La compañía considera que la incorporación de soluciones innovadoras puede ayudar a afrontar las nuevas condiciones derivadas de unos veranos cada vez más exigentes.
Primeras valoraciones positivas
Las primeras impresiones obtenidas durante la experiencia piloto están siendo positivas, según la valoración realizada por la compañía.
Los resultados permitirán determinar si este tipo de prendas ofrece beneficios suficientes para incorporarlas de manera más amplia a otros servicios y centros de trabajo.
Se estudia, por tanto, la posibilidad de extender el uso de los chalecos refrigerantes a otros equipos profesionales si las conclusiones definitivas de la prueba mantienen la tendencia observada durante las primeras fases.
La iniciativa se desarrolla en un escenario marcado por episodios de calor cada vez más intensos y frecuentes, una circunstancia que está obligando a empresas y organizaciones a reforzar las estrategias destinadas a proteger a quienes trabajan en exteriores.



