El temporal ha abierto otra controversia después de que el partido entre el Levante UD y el Athletic Club terminara suspendiéndose cuando numerosos aficionados ya se habían desplazado hasta el Ciutat de València en plena situación meteorológica adversa.
En este asunto sí existe una coincidencia entre responsables de distintas administraciones: LaLiga debería haber actuado antes. El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha calificado de “incomprensible” que el encuentro se mantuviera pese a las condiciones meteorológicas y a que el Ayuntamiento de Valencia había suspendido desde el día anterior las actividades deportivas municipales al aire libre.
El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, ha señalado que correspondía a LaLiga decidir la suspensión y ha explicado que la organización consideró que una alerta naranja no era suficiente para cancelar el encuentro. Valderrama plantea ahora la necesidad de establecer criterios consensuados para situaciones similares.



La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, también ha cuestionado que el partido siguiera adelante. Según explicó, el Levante había trasladado en varias ocasiones a LaLiga peticiones relacionadas con la situación meteorológica y se preguntó por qué una alerta naranja que obliga a cerrar instalaciones deportivas municipales al aire libre no se tiene también en cuenta para decidir sobre un partido profesional.
La polémica deja así dos cuestiones diferentes pero relacionadas tras el temporal: cuándo debe enviarse un ES-Alert para que realmente permita a la población anticiparse al peligro y qué protocolo debe aplicarse a grandes acontecimientos deportivos cuando miles de personas tienen que desplazarse en una situación de alerta meteorológica.



