La sesión plenaria deriva en un tenso enfrentamiento cruzado entre los exediles de Vox, la alcaldesa María José Catalá y la oposición de PSPV y Compromís, mientras la alcaldesa mantiene sus competencias delegadas para asegurar la mayoría de gobierno.
VALÉNCIA. — Lo que objetivamente estaba programado para discurrir como un trámite administrativo ordinario en la sesión plenaria del Ajuntament de Valéncia ha terminado derivando en una batalla política bronca. El Pleno municipal formalizó este viernes el paso a la condición de concejales no adscritos de Juanma Badenas —quien fuera candidato a la alcaldía y portavoz del grupo municipal de Vox— y de su pareja y también edil, Cecilia Herrero. Ambos fueron apartados del partido tras una resolución interna de la formación de extrema derecha, una decisión que reduce a la mitad la representación oficial de Vox en el consistorio y deja al grupo municipal con solo dos representantes.
A pesar de la expulsión y del distanciamiento orgánico con la cúpula de su antigua formación, la alcaldesa de Valéncia, María José Catalá (PP), ha optado por mantener las competencias delegadas de gobierno que ostentaban hasta la fecha ambos ediles. Con este movimiento estratégico, el equipo de gobierno busca amarrar la disciplina de voto de los dos concejales independientes y garantizar la estabilidad parlamentaria en las votaciones clave de la legislatura.
Un nuevo mapa de mayorías en el hemiciclo
Con la remodelación forzada por el dictamen de los exconcejales de Vox, el hemiciclo del Ajuntament de Valéncia queda reconfigurado en las siguientes fuerzas políticas:
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Partido Popular (PP): 13 concejales.
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Compromís: 9 concejales.
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PSPV-PSOE: 6 concejales.
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Vox: 2 concejales.
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Concejales No Adscritos: 2 concejales (Juanma Badenas y Cecilia Herrero).
En el plano político, el arranque de la sesión estuvo marcado por un agrio intercambio de reproches. Mientras los concejales de la oposición municipal —integrada por el PSPV y Compromís— arremetieron severamente contra la situación administrativa y la conveniencia de sostener a ediles no adscritos dentro de las tareas delegadas de gobierno, el grupo municipal del Partido Popular y los dos concejales restantes del grupo de Vox optaron por mantener un perfil bajo y no intervenir en el turno de debate.
La réplica de Badenas y Herrero ante las críticas de la oposición
Al ostentar el estatus de concejales no adscritos y no conformar un grupo municipal unificado, tanto Juanma Badenas como Cecilia Herrero hicieron uso de su derecho a intervenir de manera individual en el turno de palabra para defenderse de las críticas de la izquierda.
En una dura intervención, Badenas afeó a la oposición lo que consideró una fijación difamatoria desvinculada de las urgencias reales de los ciudadanos de Valéncia:
“Con los problemas que hay ahí fuera, la acampada de la vivienda por pedir una vivienda digna, personas que tras dos años están afectadas y siguen esperando ayudas por la DANA, tenemos que unos energúmenos quieren destrozar Valéncia y sus comercios, y a menos de 48 horas del accidente de trenes… no somos tan importantes Cecilia y yo, pero ustedes son demasiado aburridos”, aseveró Badenas.
Asimismo, el exportavoz remarcó que el proceso responde estrictamente a dinámicas internas de Vox y garantizó que mantendrá el sentido de su voto en beneficio de la gobernabilidad de la ciudad:
“El secretario nos comunicó algo que ni nosotros sabíamos, la expulsión de Vox, y tiene que ver con un tema interno del partido de Vox; no se inventen un relato que trate de que la realidad se adecue a sus pensamientos. Cada vez que intervienen, ustedes sólo saben calumniar e injuriar a las personas. Seguiremos siendo coherentes con los valores y las ideas por las que fuimos elegidos, para conseguir que Valéncia tenga estabilidad presupuestaria y de gobierno que permita que los intereses de los valencianos salgan adelante”.
Por su parte, Cecilia Herrero cargó igualmente contra PSPV y Compromís, acusándolos de recurrir al descrédito personal ante la imposibilidad de aceptar el giro político expresado en las urnas:
“Su sobreactuación pone de manifiesto que siguen sin aceptar que los valencianos votaran cambio. He sido leal a todos los valencianos y he gestionado todo lo que la alcaldesa me ha encomendado en cada momento. No me sorprende el tono que están tomando, es una costumbre suya del PSPV y Compromís el injuriar y calumniar de manera gratuita; sólo ofrecen calumnias e injurias porque no tienen nada que ofrecer ustedes”, concluyó.
El pleno concluyó así con un escenario institucional inédito en este mandato: un gobierno municipal articulado sobre alianzas frágiles pero efectivas donde la gobernabilidad dependerá, de manera directa, del apoyo de dos concejales independientes.





