El desahucio de Daniel González, investigador de Física de la Universitat de València, ha quedado paralizado durante diez días. La comisión judicial le ha concedido este plazo para presentar nueva documentación ante el juzgado.
González debía abandonar este miércoles la vivienda de Burjassot en la que vive desde 2009. Una sentencia también le obliga a pagar aproximadamente 36.000 euros a la empresa propietaria.
“Hay esperanza”, declaró el investigador tras conocer la suspensión. Durante los próximos días estudiará con su abogada la posibilidad de presentar un recurso y continuará recibiendo el asesoramiento del Sindicato de Vivienda de Valencia.
Una disputa por el precio del alquiler
El contrato inicial establecía una renta de 594 euros al mes, pero González asegura que en 2012 el alquiler fue reducido a 350 euros.
La propiedad reclama ahora la diferencia de 244 euros mensuales acumulada desde entonces, una cantidad que habría terminado elevándose hasta los 36.000 euros. El investigador considera que la reclamación pretende provocar su salida de la vivienda.
González también afirma que acudió al juzgado mediante procedimientos de jurisdicción voluntaria para poder pagar el alquiler, al sostener que la propiedad no quería aceptar las cantidades.
El Sindicato de Vivienda de Valencia había convocado una concentración ante el inmueble para apoyar al investigador. La suspensión conseguida es únicamente temporal: la documentación deberá presentarse dentro del plazo concedido y posteriormente se decidirá si el procedimiento continúa o puede aplazarse nuevamente.



