


La banda, compuesta por cuatro ciudadanos bielorrusos, utilizaba balizas GPS e inhibidores para sustraer los turismos. Realizaban el «doblado» de bastidores en un chalet de Llíria antes de exportarlos ilegalmente.
Redacción | Miércoles, 11 de marzo de 2026
Una operación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional ha logrado desarticular un grupo criminal de alta especialización dedicado al robo de vehículos y su posterior exportación ilegal. La red, asentada en Benidorm y Llíria, estaba compuesta por cuatro hombres de origen bielorruso que han ingresado en prisión provisional tras serles intervenidos ocho vehículos sustraídos y abundante material tecnológico de última generación.
La investigación se inició el pasado octubre tras detectarse un coche con placas falsas en El Campello. A partir de ahí, el Equipo de Patrimonio de la Guardia Civil de Alicante y el Grupo de Tráfico Ilícito de Vehículos de la Policía Nacional unieron fuerzas para frenar un repunte de robos de marcas específicas en toda la provincia.
Un «modus operandi» digno de película
La banda no actuaba al azar. Su proceso estaba perfectamente estructurado para evitar ser detectados:
- Selección y Marcaje: Localizaban los vehículos y les instalaban dispositivos de geolocalización (GPS) para controlar sus movimientos.
- Robo Tecnológico: Empleaban inhibidores de frecuencia para anular las alarmas y sistemas de apertura electrónica avanzada para acceder a los coches sin causar daños.
- Enfriamiento: Tras el robo, escondían los turismos en zonas apartadas durante semanas para asegurarse de que no estaban siendo rastreados por la policía.
- Clonación en Llíria: En un chalet de la capital del Camp de Túria, procedían al troquelado de nuevos números de bastidor, colocación de etiquetas falsas y obtención de documentación fraudulenta europea.
Registros en Benidorm, Finestrat y Llíria
La fase final de la operación incluyó registros simultáneos en un piso de Benidorm, un trastero en Finestrat y el mencionado chalet de Llíria. En estos puntos, los agentes hallaron una auténtica infraestructura criminal: máquinas para clonar llaves, troqueladoras de bastidores, placas de matrícula falsas y hasta módems portátiles para vehículos.
Una vez «legalizados» con la nueva identidad, los coches eran conducidos por chóferes contratados hasta Francia, donde se vendían en el mercado de ocasión como vehículos totalmente legítimos.
Ingreso en prisión
Los cuatro detenidos, de entre 40 y 50 años y con antecedentes por hechos similares, se enfrentan a delitos de robo con fuerza, falsificación de documento público y pertenencia a grupo criminal. Con esta operación, las autoridades dan por desmantelada una de las rutas de exportación ilegal de vehículos más activas de la Comunitat Valenciana.



