La rápida intervención de las dotaciones de bomberos ha evitado que el fuego se propagara al resto de turismos aparcados y a los inmuebles colindantes. Los medios sanitarios han atendido a varias personas por inhalación leve de humo y ansiedad.
PEÑÍSCOLA. — Momentos de gran tensión se han vivido esta tarde en Peñíscola tras declararse un virulento incendio de interfaz urbana que ha afectado de lleno a una zona de estacionamiento de vehículos cercana a un área residencial. Gracias a la rápida actuación de los efectivos de emergencia, el fuego ya se encuentra totalmente controlado y la propagación hacia las viviendas contiguas ha podido ser frenada a tiempo.
El balance provisional deja un total de 34 vehículos calcinados o gravemente afectados por las llamas. El denso humo y la virulencia de las combustiones en los turismos obligaron a desplegar de inmediato un amplio dispositivo en el que han participado tanto medios terrestres como aéreos.
Intervención contundente de los servicios de emergencia
Tras recibir las primeras llamadas de alerta, el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón movilizó unidades aéreas para sofocar con rapidez los focos principales y evitar un desastre mayor. Una vez frenado el avance directo hacia la masa forestal-urbana y el resto de los automóviles alineados, los medios aéreos se han retirado de la zona.
En el lugar continúan trabajando sobre el terreno seis dotaciones de bomberos y una unidad de mando centradas en las labores de refresco, ventilación y aseguramiento del perímetro para evitar cualquier posible rebrota por calor residual o viento.
Atención sanitaria y retirada de vehículos
Hasta el lugar de los hechos también se desplazaron unidades de soporte sanitario para atender a diversas personas que se vieron afectadas, principalmente por crisis de ansiedad derivadas de la tensión del momento y pequeñas inhalaciones leves de humo. Por el momento, no se han registrado heridos de gravedad.
Con la situación ya bajo control, las autoridades han coordinado el proceso de evacuación y retiro del resto de vehículos estacionados en las inmediaciones que no resultaron dañados, permitiendo paulatinamente la recuperación de la normalidad en los accesos a la zona afectada. Se investigan las causas que originaron la primera chispa.





