VALENCIA. — En un giro radical de discurso que evoca la clásica «cambiada de opinión» política, la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha sorprendido esta semana al anunciar la puesta en marcha de dos proyectos piloto para la instalación de toldos temporales en las plazas de América y de España. El objetivo: mitigar la falta de sombra en dos de los puntos más transitados del centro urbano durante los meses más calurosos del año.
La medida no habría generado mayor revuelo si no fuera por el duro historial de hemeroteca que arrastra la primera edil. Durante su etapa en la oposición, Catalá cargó duramente contra el anterior equipo de gobierno, liderado por Joan Ribó (Compromís), precisamente por instalar este mismo tipo de sombreados en la renovada Plaza de la Reina.
De las «plazas duras» a la gestión del quita y pon
En aquel momento, la actual alcaldesa defendía con firmeza que el modelo urbano de la ciudad no debía basarse en «plazas duras» parcheadas con elementos textiles, sino en zonas verdes con vegetación natural. Entre sus principales argumentos en contra, Catalá subrayaba el problema logístico y económico que supondría para las brigadas municipales el montaje y desmontaje anual de estas estructuras al arranque y final del verano. Asimismo, criticaba abiertamente que durante el otoño e invierno los toldos y sus voluminosos soportes tuvieran que guardarse en el parking subterráneo de la propia Plaza de la Reina.
Hoy, la postura de la líder del Partido Popular ha dado un vuelco de 180 grados. No solo ha anunciado estas estructuras temporales para las plazas de América y de España, sino que deja la puerta abierta a extender el sistema a la Plaza del Ayuntamiento. La tan traída y llevada «recompensa» o remodelación de la plaza consistorial —que acumula casi cuatro años de trámites— podría acabar adaptando la misma fórmula de sombraje textil en función del resultado de estas dos pruebas piloto.
DE LA CRÍTICA A LA PRÁCTICA
[ Etapa en la Oposición ] [ Gestión en la Alcaldía ]
• Rechazo a "plazas duras". • Puesta en marcha de dos
• Apuesta por vegetación. proyectos piloto (América y España).
• Cuestionamiento del coste • Posible extensión a la Plaza
y logística del "quita y pon". del Ayuntamiento.
Malestar por los plazos de ejecución
A la contradicción política se suma la polémica por el calendario de ejecución. Los proyectos piloto se han anunciado a finales del mes de julio, en pleno ecuador del periodo estival, en lugar de haberse planificado para el arranque de la temporada de calor, cuando la afluencia y las altas temperaturas exigen estas soluciones desde el primer día.
«Vemos una vez más a una responsable política que decía una cosa en la oposición y hace justamente la contraria cuando llega al gobierno.»
«Catalá ha hecho lo que criticaba de Ribó, convirtiéndose una vez más en la mejor pupila de Ribó y Compromís»
El viraje ha levantado duras críticas entre quienes ven en la gestión de Catalá una línea continuista respecto a las medidas de Compromís que ella misma tildaba de desacertadas. Para la memoria colectiva de la ciudadanía queda el contraste: la feroz crítica a los toldos de Ribó en la Plaza de la Reina se ha convertido, tiempo después, en la propuesta estrella para vestir de sombra el centro de Valencia.



















