El emblemático Mercado Central de Valéncia deberá seguir esperando para someterse a una intervención de limpieza en sus cubiertas y fachadas. La licitación pública impulsada para adjudicar estos trabajos, que contaba con un presupuesto de 675.999 euros, ha quedado desierta al no haberse presentado ninguna oferta por parte de empresas del sector, lo que deja en el aire un mantenimiento exterior largamente demandado.
Esta situación prolonga un abandono estructural que se arrastra desde hace casi dos décadas. El exterior del inmueble no recibe una actuación integral de limpieza en paredes y cubiertas desde la última gran reforma finalizada a mediados de los años 2000. Durante estos casi 20 años, la falta de conservación continuada ha provocado un deterioro visible en los elementos ornamentales, cerámica y estructuras exteriores de uno de los mayores exponentes del modernismo valenciano.
Vía libre a la adjudicación directa bajo la sombra del «amiguismo»
El fracaso de la licitación abre ahora la puerta a que la concejalía de Mercados recurra al procedimiento de contratación directa o adjudicación «a dedo», una vía legal prevista tras la declaración de un concurso desierto. Sin embargo, este paso suscita serios recelos sobre las condiciones finales del servicio: queda por ver por qué importe se acaba cerrando el acuerdo y si el contrato terminará recayendo en alguna firma afín o conocida, lo que aviva todas las sospechas de amiguismo y discrecionalidad en la gestión de los fondos públicos.
Giro político y judicial en la gestión de las goteras
Junto al problema de la suciedad acumulada, la conservación del recinto arrastra una prolongada controversia respecto al estado de sus techados. A lo largo de las últimas dos décadas tampoco se han acometido intervenciones efectivas para reparar desperfectos ni para solucionar las filtraciones de agua que sufren los comerciantes.
La situación adquiere además un relieve contencioso: durante años, responsables municipales llegaron a negar categóricamente en un juzgado la existencia de goteras frente a las denuncias de los vendedores. Sin embargo, la propia administración local ha licitado recientemente la redacción de un estudio técnico destinado específicamente a la eliminación de las mismas goteras cuya presencia desmintieron ante la justicia.



