El agente bajó a realizar un trámite en el parque móvil cuando el vehículo echó a rodar; al intentar frenarlo manualmente fue arrollado y aprisionado contra un bolardo.
ALICANTE — Un agente de la Policía Nacional de 38 años, identificado como Daniel, ha fallecido trágicamente al ser atropellado por su propio coche patrulla a las puertas de las instalaciones del parque móvil de la Policía Nacional en la calle Campo de Mirra, en la ciudad de Alicante.
El siniestro se produjo minutos antes de las 21:00 horas del miércoles, cuando el agente, destinado en el Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana y natural de Sevilla, acudió al recinto policial junto a un compañero en prácticas para realizar una gestión ordinaria y entregar un parte de servicio.
Según las primeras investigaciones de las autoridades, el agente descendió del coche patrulla y se dirigió a la parte trasera del vehículo para abrir el maletero. En ese instante, al no quedar accionado el freno de estacionamiento, el vehículo comenzó a desplazarse por la inclinación de la calzada. En un intento instintivo por detener el avance del coche, Daniel trató de frenarlo de forma manual, sufriendo un trágico impacto al ser arrollado y aprisionado fuertemente contra un bolardo de la zona.
Maniobras de reanimación infructuosas
Su compañero, el agente en prácticas que presenció la escena, activó inmediatamente el protocolo de emergencias e inició las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) en el mismo lugar de los hechos. Poco después se personó una unidad del Servicio de Ayuda Médica Urgente (SAMU), cuyo equipo médico continuó con las labores de soporte vital avanzado durante varios minutos. Sin embargo, debido a la gravedad de las contusiones y aplastamiento sufridos, los sanitarios solo pudieron certificar su fallecimiento.
Al lugar del suceso acudieron dotaciones del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS), unidades de la Policía Local de Alicante y amplios efectivos de la Policía Nacional, incluyendo miembros de la Policía Científica y la Policía Judicial, quienes iniciaron la correspondiente inspección ocular para determinar las causas exactas del accidente.
Tras la llegada de la comisión judicial y la autorización para el levantamiento del cadáver, los restos mortales del agente fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Alicante, donde está previsto que se le practique la autopsia reglamentaria.
Consternación en el cuerpo policial
La muerte repentina del agente ha causado un profundo impacto y conmoción entre los miembros del cuerpo policial en la Comisaría Provincial de Alicante y la Comunitat Valenciana. Este trágico suceso se suma al golpe sufrido por la plantilla el pasado mes de septiembre, tras el fallecimiento inesperado de otro agente de 42 años en la misma demarcación.



