Un grupo numeroso con menores de edad usurpa una finca en la Avenida Vicent Cremades. El operativo conjunto de Guardia Civil y Policía Local no logra desahuciar la propiedad tras horas de negociación.
BÉTERA. — La tranquilidad habitual de las primeras horas de la mañana en Bétera se vio bruscamente alterada durante la madrugada de este sábado. Alrededor de las 05:00 horas, un grupo organizado de personas accedió e invadió en su totalidad la finca situada en la céntrica Avenida Vicent Cremades, a la altura del Bar Esperanza, consumando una ‘okupación’ que ha generado notable conmoción e inquietud entre los vecinos de la zona.
Según fuentes presenciales, la acción estuvo minuciosamente planificada. Los ocupantes accedieron al inmueble aprovechando el margen de la madrugada e introdujeron de forma inmediata a varios niños y menores de edad en la propiedad. Esta estrategia, habitual en este tipo de usurpaciones para dificultar un desalojo express por vía administrativa, impidió que las fuerzas de seguridad pudieran intervenir con contundencia inmediata debido a la especial protección jurídica y asistencial que ampara a los menores.
Despliegue policial e impotencia de la propiedad
A lo largo de toda la mañana se desplegó en el lugar un operativo policial compuesto por efectivos de la Guardia Civil y agentes de la Policía Local de Bétera. Junto al propietario del edificio, los agentes mantuvieron prolongadas conversaciones e intentos de mediación con los ocupantes con el objetivo de lograr una desocupación voluntaria del inmueble.
Sin embargo, las gestiones resultaron infructuosas. Tras horas de tensión y negociación estéril, las patrullas policiales tuvieron que retirarse del lugar sin poder ejecutar la expulsión, dejando la finca plenamente ocupada. La presencia de menores condicionó de forma determinante el margen de maniobra de los agentes en el marco legal vigente, que exige una orden judicial previa en estos supuestos cuando no concurre un delito flagrante de allanamiento de morada habitual.
Malestar e indignación entre el vecindario
El suceso ha desatado una ola de indignación y preocupación en la localidad, haciéndose eco masivo en las redes sociales y grupos vecinales. Residentes del entorno de la Avenida Vicent Cremades manifiestan su impotencia ante la rapidez de la acción y la aparente indefensión jurídica en la que queda el propietario.
Al cierre de esta edición, el caso queda en manos de la vía judicial ordinaria, a la espera de que la propiedad presente las correspondientes denuncias para activar el procedimiento de desalojo, mientras en el vecindario se teme por los posibles problemas de convivencia y seguridad que esta ocupación pueda generar en la zona.



