Una operación conjunta de la Guardia Civil, la Ertzaintza y los Mossos d’Esquadra neutraliza a un menor de 17 años acusado de swatting, amenazas masivas de tiroteos e inducción a la autolesión a través de internet.
| 02 de agosto de 2026
Claves de la Operación Policial
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El arrestado: Un menor de 17 años y nacionalidad española, considerado el principal referente operativo del grupo en España.
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Acciones delictivas: Envío masivo de amenazas de tiroteos a colegios y ayuntamientos, prácticas de swatting, doxing e inducción a la autolesión.
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Operativo tripartito: Coordinación entre los servicios de información de la Guardia Civil, los Mossos d’Esquadra y la Ertzaintza tras meses de pesquisas.
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Medida cautelar: Ingreso preventivo e inmediato en un centro especializado de internamiento para menores por orden judicial.
En una de las intervenciones contra la ciberdelincuencia juvenil y el extremismo en red más relevantes de los últimos años, agentes de la Guardia Civil, la Ertzaintza y los Mossos d’Esquadra han detenido en Gipuzkoa a un menor de 17 años y nacionalidad española, considerado el principal referente en España de la red extremista transnacional 764. La organización, originada en Estados Unidos y catalogada como entidad terrorista por países como Canadá, está especializada en la captación, manipulación coercitiva y explotación de menores de edad y jóvenes vulnerables a través de entornos digitales.
Al arrestado se le atribuye la autoría presunta del envío de numerosas amenazas dirigidas entre enero y abril de 2026 contra centros educativos, ayuntamientos, bibliotecas, asociaciones sociales, organismos públicos y diversas personas particulares en todo el territorio nacional. En los mensajes difundidos, el joven anunciaba la inminente ejecución de tiroteos, ataques armados y otras masacres violentas. Aunque estas acciones nunca llegaron a consumarse, la agresividad y recurrencia de las proclamas provocaron una notable alarma social y obligaron a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad a desplegar dispositivos extraordinarios de protección y evaluación de riesgos.
Retransmisión de masacres y violencia extrema
Durante su campaña de hostigamiento, el menor hacía constante referencia a su pertenencia a la estructura criminal 764. En varias de sus comunicaciones, llegó a manifestar expresamente que retransmitiría en directo, a través de una plataforma online, los asesinatos proyectados para que fueran presenciados en vivo por otros integrantes de la comunidad virtual. Entre sus objetivos de acoso directo destacaron también un conocido centro de ocio y diversas personas.
La investigación permitió descubrir el uso habitual por parte del investigado de técnicas avanzadas de acoso digital como el swatting (envío de falsos avisos de emergencia para forzar intervenciones policiales armadas en domicilios de personas inocentes), el doxing (filtración y difusión masiva de datos personales para incitar al linchamiento digital) y la suplantación de identidad. El propósito de estas prácticas consistía en señalar falsamente a terceros inocentes, provocar situaciones de riesgo y desviar la atención de los investigadores. Como consecuencia directa de estas maniobras de intoxicación, al menos dos personas —una en el País Vasco y otra en Cataluña— resultaron ser víctimas de severas campañas de hostigamiento vinculadas a los hechos.
Mecanismos sectarios de humillación y autolesión
Las pesquisas de los agentes revelaron además que el detenido participaba activamente en espacios digitales donde se promovían dinámicas de manipulación psicológica sectaria sobre menores y jóvenes en situación de vulnerabilidad. En estos entornos cerrados se fomentaban conductas de humillación extrema, autolesiones y sometimiento absoluto a la voluntad de los captadores.
Entre las prácticas cruentas detectadas por los investigadores figuran actos en los que las víctimas eran presuntamente inducidas a infligirse cortes en la piel y grabarse en vídeo mientras realizaban dichas marcas, llegando incluso a escribir sobre su propia piel nombres o alias relacionados con los captadores. Asimismo, se localizaron referencias a conductas degradantes en las que se obligaba a determinadas víctimas a exhibir mensajes escritos con sangre o heces, para posteriormente difundir las imágenes en la comunidad virtual como mecanismo de control, chantaje y sometimiento.
Meses de investigación conjunta y registro judicial
La identificación del sospechoso ha sido el fruto de una investigación desarrollada durante meses de manera coordinada por los servicios de información de la Guardia Civil y de los Mossos d’Esquadra, junto con el Servicio de Investigación Criminal Territorial de Gipuzkoa (SICTG) y las Secciones Centrales SECIC de la Ertzaintza.
Tras recabar los indicios necesarios y obtener las autorizaciones judiciales correspondientes, el pasado 16 de julio se practicaron dos entradas y registros en inmuebles ubicados en la provincia de Gipuzkoa vinculados al investigado. Durante la intervención, las fuerzas policiales incautaron numerosos dispositivos electrónicos, soportes de almacenamiento digital y documentación física decisiva relacionada con la actividad delictiva atribuida al menor y con el funcionamiento interno de la red 764.
Tras ser puesto a disposición judicial ante la Sección de Menores del Tribunal de Instancia de Donostia / San Sebastián (Plaza nº1), la autoridad judicial decretó su medida preventiva de internamiento en un centro especializado.
La red ‘764’: Un fenómeno criminal de alcance global
La organización 764 tuvo su origen en Estados Unidos y toma su denominación de los tres primeros dígitos del código postal de Stephenville (Texas), localidad donde nació su fundador. Con el paso del tiempo, lo que comenzó como un grupo marginal en foros de internet evolucionó hasta convertirse en una red de alcance internacional con presencia en múltiples países. Sus integrantes utilizan plataformas de mensajería instantánea, redes sociales y comunidades de videojuegos frecuentadas por menores para localizar e influir sobre potenciales víctimas.
A nivel internacional, 764 está catalogada por organismos de seguridad como una de las comunidades virtuales más peligrosas de los últimos años, e investigaciones multinacionales siguen abiertas para desmantelar sus ramificaciones. Países como Canadá la han declarado formalmente como una entidad terrorista.
Alerta y prevención en adolescentes y familias
Los investigadores policiales recuerdan que organizaciones como 764 buscan activamente a menores y jóvenes vulnerables a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería y plataformas de juego en línea. La captación suele iniciarse bajo la apariencia de entablar relaciones de amistad o afinidad en comunidades de juego, evolucionando gradualmente hacia dinámicas de manipulación, chantaje, extorsión y aislamiento social.
Por ello, las autoridades remarcan la importancia de que familias y educadores mantengan una actitud vigilante ante cualquier contacto sospechoso en internet. Señales de alerta como solicitudes de fotografías privadas, uso de conversaciones secretas, aislamiento, propuestas de autolesión o exigencias para participar en retos degradantes deben ser atendidas con inmediatez. La detección precoz y la comunicación temprana con el entorno escolar o las fuerzas de seguridad continúan siendo la vía fundamental de prevención.






