MADRID – La brecha entre el Ministerio de Sanidad y el estamento médico se ha vuelto hoy, si cabe, más profunda. En un acto que los sindicatos médicos tachan de «escenificación», la ministra Mónica García ha procedido a la firma del borrador del nuevo Estatuto Marco junto a las centrales sindicales de clase (CCOO, UGT, CSIF) y el sindicato de enfermería (Satse). El movimiento supone un portazo definitivo a la principal reivindicación de los facultativos: una negociación propia y directa que reconozca su especificidad profesional.
Un acuerdo «a espaldas» de los facultativos
Para el Comité de Huelga —integrado por la CESM y los principales sindicatos autonómicos como AMYTS, Metges de Catalunya o el SMA—, la firma de este lunes no es un consenso, sino una imposición. Denuncian que el Ministerio ha preferido el «café para todos» de los sindicatos generalistas antes que abordar las condiciones particulares de formación, responsabilidad y desempeño que exige la medicina actual.
El Comité ha sido tajante al desmentir las informaciones vertidas desde el Ministerio durante la presentación del acuerdo:
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Sin capítulo propio: A diferencia de lo afirmado por Sanidad, los médicos denuncian que no existe un apartado real para ellos. Solo se regulan las guardias de forma «insuficiente y discriminatoria».
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Veto a la norma propia: El Ministerio se niega a crear un estatuto específico para médicos, diluyendo su voz en una mesa donde su capacidad de acción es, en palabras de la CESM, «prácticamente anecdótica».
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Reclasificación insuficiente: Los facultativos sostienen que la nueva clasificación profesional no hace justicia a los años de formación y la carga de responsabilidad que soportan.
La Ministra prioriza el bloque frente al sector
La estrategia de Mónica García parece clara: consolidar un marco normativo para todo el sector sanitario de una sola vez, evitando abrir «melones» sectoriales que puedan fragmentar la gestión del personal. Sin embargo, esta falta de interlocución directa con el colectivo médico ha sido interpretada como un desprecio a la jerarquía y funciones de los facultativos dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS).
«Se ha sacado adelante un texto pese a la oposición del único sindicato profesional de facultativos sentado a la mesa», denuncian desde el Comité de Huelga.
Calendario de conflicto: Madrid en el horizonte
Lejos de apaciguar los ánimos, el anuncio del Ministerio ha servido de catalizador para las protestas. El Comité de Huelga ha ratificado que no dará un paso atrás y mantiene su calendario de movilizaciones:
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14 de febrero: Manifestación unitaria masiva en Madrid para mostrar el músculo del colectivo.
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Huelga Nacional Indefinida: Paros que afectarán a todo el país en los próximos meses, convocados por la mayoría de los sindicatos profesionales independientes (O’MEGA, SME, SMA, entre otros).
El conflicto entra ahora en una fase de «guerra de desgaste». Mientras el Ministerio se apoya en el respaldo de los sindicatos mayoritarios para dar validez legal al Estatuto, los médicos confían en que la presión asistencial y la movilización en las calles obliguen a la Ministra a sentarse en una mesa de negociación exclusiva que, hasta hoy, se les ha negado.
Los nuevos paros de médicos
El Comité de Huelga ha diseñado una estrategia de «huelga nacional indefinida» que, aunque se denomina así por su vocación de continuidad en el tiempo, se llevará a cabo de forma escalonada, con paros de una semana completa cada mes.
El calendario oficial de paros confirmados es el siguiente:
Fechas de los paros (Semana de lunes a viernes):
- Febrero: Del 16 al 20.
- Marzo: Del 16 al 20.
- Abril: Del 27 al 30.
- Mayo: del 18 al 22.
- Junio: Del 15 al 19.
Pistoletazo de salida:
Antes de iniciar los paros, el colectivo médico realizará una manifestación unitaria en Madrid el sábado 14 de febrero, que servirá como acto de protesta principal contra la firma del Estatuto Marco por parte del Ministerio de Sanidad y el resto de sindicatos no médicos.
Los sindicatos convocantes (CESM, SMA, Metges de Catalunya, AMYTS, SME y O’MEGA) advierten que, al ser una huelga indefinida, este calendario es solo la «primera etapa» y podría ampliarse si el Ministerio no se sienta a negociar un estatuto propio para los facultativos.



