TAVERNES DE LA VALLDIGNA. — El malestar vecinal y la preocupación medioambiental han vuelto a tomar las calles de Tavernes de la Valldigna. Cientos de residentes se han movilizado este fin de semana para alzar la voz frente a lo que consideran una situación insostenible: la paulatina e imparable desaparición de su frente litoral a causa de los sucesivos temporales marítimos.
La pérdida de superficie de playa ha alcanzado niveles sin precedentes en la zona. Según los últimos informes técnicos y mediciones locales, algunas zonas de la costa han perdido hasta un 77% de su masa de arena original, dejando el firme de las zonas habitadas expuesto al embate directo del oleaje.
Viviendas en peligro y desalojos preventivos
La gravedad de la erosión ha dejado de ser una mera pérdida turística para convertirse en un problema de seguridad pública. Los últimos episodios de marejada y fuertes oleajes provocaron el derribo de muretes de protección y la infiltración de agua en las infraestructuras costeras, lo que obligó a las autoridades locales a evacuar de emergencia varias viviendas situadas en primera línea de mar.
Los propietarios afectados denuncian que la falta de arena destruyó el colchón natural que antes amortiguaba las olas, dejando las cimentaciones expuestas a la violencia del mar.
Exigencias a las administraciones
La marcha pacífica recorrió el paseo marítimo exigiendo soluciones definitivas a la Dirección General de Costas y al Ministerio para la Transición Ecológica. Los colectivos vecinales reclaman que se sobrepase la fase de «parches de emergencia» —basados en la aportación puntual de arena que los temporales vuelven a arrastrar— y se ejecuten proyectos de ingeniería de regeneración litoral duraderos, como la colocación de espigones o barreras submarinas.
El Ayuntamiento de la localidad ha reiterado su respaldo a las reivindicaciones de los vecinos, instando al Gobierno central a acelerar la ejecución de los planes de protección costera antes de que el próximo periodo de lluvias y temporales invernales cause daños estructurales irreparables en el municipio.
El gobierno local ha evitado hacer ninguna publicidad de la convocatoria, ya que la alcaldesa de signo socialista, al igual que evitó enfrentarse con Óscar puente para exigir se retomaran las obras de la estación de ADIF, ahora evita enfrentarse con sus compañeros de partido de Costas y de la Delegación del Gobierno.




