La imagen de portada lo dice todo, 8 horas a la intemperie pasando frío al raso y con una lluvia constante de las que calan. La situación tercermundista que arrastra el Ajuntament de Valéncia en todos sus actos es incomprensible. Pasaba antes con Ribó y pasa ahora con Catalá-Vox, porque en esto tampoco nada ha cambiado en el Ajuntament de Valéncia.
Las sillas se han colocado antes de las 12h y ya había gente esperando para sentarse y guardar sitio. Allí, muchos familiares guardan sitio para la familia y para que los pequeños estén en primera fila. A parte de abonar 4€ por cada silla deberán esperar 8 horas. Algunos hacen turnos, otros se llevan el bocata, incluso la nevera portátil. Eso sí, la sensación de frío intenso les invade a todos.
La picardía valenciana
No son pocos los que reservan las sillas con cuerdas, con su nombre o incluso como está lloviendo tapando las sillas con plásticos de esos de cubrir la ropa. Son muchos los que se acercan a tiendas multiprecio a por estas bolsas para cubrir la ropa y cubrir las sillas.
«hacemos turnos familiares para que los niños puedan disfrutar en primera fila, pero esto es inhumano, hay que buscar una solución»
Aseguraba una señora de mediana edad con pinta de tener mucho frío, y es que a las 14h los termómetros marcaban 8ºC pero la sensación era de 4-5ºC. Lo decía mientras miraba la etiqueta de entrada de moros y cristianos numerada: Av. Rei Jaume I fila X, Asiento X decía. «No entiendo por qué aquí no las numeran y hacen lo mismo».
La solución fácil que nadie toma
La solución sería hacer un mapa del recorrido con las sillas y una web asociada de venta de entradas online. Una de las personas que están esperando entonces dice en una tertulia improvisada «¿y qué hacemos con los mayores sin acceso a internet?«, y en seguida en la tertulia sale la solución: que en oficinas municipales tengan acceso a esa web y un código y así vender las entradas in situ.
¿Pero por qué no ponen solución las autoridades?
Es la gran pregunta, fuentes de la propia concejalía de Fiestas y tradiciones asegura que «quitan las etiquetas» pero quitarán una, pero las sillas de al lado la tendrían, con lo que sería fácil localizar la silla.
«No quieren trabajar, como ellos sí tienen sillas y dan entradas en la grada de invitados y en los palcos a sus familias no ven el problema».
A las 14h. ya estaban el 50% de las sillas reservadas. Un problema que nadie parece querer solucionar…De momento la imagen es pésima…
«Cualquier pueblo organiza mejor esto que Valéncia».





































