VALENCIA – El espíritu navideño ha invadido oficialmente el corazón creativo de las Fallas. La Ciudad del Artista Faller celebró ayer la tradicional Festa del Pi, un evento que marca el inicio de las festividades decembrinas en el colectivo fallero y que este año ha contado con la presencia de la Fallera Mayor de Valencia, Carmen Prades, y su Corte de Honor.
La jornada, cargada de simbolismo y tipismo valenciano, refuerza el vínculo entre los artesanos de los monumentos y la fiesta, consolidándose como uno de los actos más entrañables del calendario previo a la semana grande de marzo.
Un ritual de identidad y patrimonio
La Festa del Pi no es solo un evento social, sino una reivindicación del patrimonio cultural y las raíces valencianas. Durante el acto, se procedió a la plantà del tradicional pino, un rito que simboliza la vida y la prosperidad, y que tradicionalmente servía para unir a los vecinos y artesanos del gremio en estas fechas señaladas.
Carmen Prades destacó durante su intervención la importancia de mantener vivos estos rituales:
«La Festa del Pi nos recuerda quiénes somos y de dónde venimos. Es fundamental preservar estos gestos que forman parte de nuestra identidad y que demuestran que las Fallas son mucho más que una fiesta de marzo; son una forma de vida que se cuida todo el año».
Convivencia en la Ciudad del Artista Faller
El acto tuvo lugar en la emblemática plaza de la Ciudad del Artista Faller, punto neurálgico donde se diseñan y construyen los monumentos que arderán en San José. La celebración incluyó:
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La bendición del pino: Un momento solemne que precede a la iluminación.
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Cánticos tradicionales: Grupos de tabal i dolçaina amenizaron la velada.
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Encuentro gremial: Artistas falleros y representantes de la Junta Central Fallera compartieron un espacio de hermandad fuera de los talleres.
Con este evento, el mundo fallero no solo anuncia la llegada de la Navidad, sino que reafirma su compromiso con la Ciudad del Artista Faller como un espacio vivo que debe ser protegido y puesto en valor como parte esencial del ADN valenciano.

















