VALENCIA – El exalcalde de Valencia, Joan Ribó, compareció finalmente este miércoles como investigado ante el Juzgado de Instrucción número 19 de la capital para responder por las presuntas irregularidades en la construcción de una piscina municipal en Alboraya.
Lo hizo porque era la tercera vez que el Juzgado citaba al ex-alcalde, ya que las dos veces anteriores no «le encontraron», ya que había cambiado de domicilio y no se conocía dónde.
El ex-alcalde de Compromís ha acudido bajo el amparo de los servicios jurídicos municipales del Ajuntament de Valéncia concedidos por la actual alcaldesa María José Catalá como defensa del ex-alcalde y contra los intereses de los valencianos.
Durante su declaración, Ribó ha mantenido una postura tajante: el proyecto le era «absolutamente desconocido» durante su mandato y la gestión del mismo nunca formó parte de la agenda municipal de su equipo de gobierno.
Un conflicto de lindes y competencias
El núcleo de la causa judicial reside en la ubicación geográfica de la infraestructura deportiva. Aunque la piscina es propiedad del Ayuntamiento de Alboraya y fue ejecutada por este, se asienta sobre terrenos que, según la cartografía actual, pertenecen al término municipal de Valencia. Además son suelos que se calificaron como de huerta protegida bajo el mandato de Joan Ribó, al mismo tiempo que se permitía la construcción de la instalación deportiva, que parece nadie vió mientras duró años su construcción…
Este «limbo» administrativo implica que:
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En Valencia: El suelo está calificado como no urbanizable.
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En Alboraya: El terreno tiene consideración de urbanizable.
Las culpas que Ribó echa a Rita Barberá…
Ribó ha calificado el asunto como «administrativamente complejo» y ha recordado que el debate sobre el traspaso de estos terrenos a Alboraya se remonta a 1992, bajo el gobierno de la fallecida Rita Barberá. «Es algo razonable porque Alboraya tiene allí todo su polideportivo, pero por algún motivo el traspaso no llegó a buen puerto«, explicó el exalcalde a las puertas de la Ciudad de la Justicia.
Parece que durante la ejecución de las obras no hubo ninguna labor in vigilando por parte de los técnicos municipales, ni siquiera de la Policía Local y desde el Ajuntament de Valencia miraron -parece-hacia otro lado para no ver unas obras sobre terrenos municipales del Ajuntament de Valéncia.
El origen de la denuncia
La investigación se inició tras una denuncia de la Asociación para la Defensa del Estado de Derecho, entidad presidida por la exalcaldesa de Catarroja, María Ángeles López (PP). La acusación sostiene que el Ayuntamiento de Alboraya pudo incurrir en un delito contra la ordenación del territorio y que el anterior ejecutivo valenciano (Compromís-PSPV) habría incurrido en una omisión de sus funciones al no abrir expedientes sancionadores ni restaurar la legalidad urbanística antes del verano de 2023.
Ribó, que acudió arropado por los concejales Papi Robles y Sergi Campillo, insistió en que «no tenía competencias sobre ello» y que la cuestión jamás se trató en la Junta de Gobierno ni en conversaciones informales. «Ni conozco el lugar, nunca he ido«, remató.
Así, Ribó relato ante la juez que a pesar de ser alcalde y el máximo responsable «no tenía competencias» y «no vió ni escuchó nada del asunto» mientras Alboraya construía una piscina cubierta en terrenos de Valencia de huerta protegida…
Posibles nuevas citaciones
El proceso judicial no parece que vaya a cerrarse con la declaración del exalcalde. La acusación ha solicitado la citación de Sandra Gómez, exvicealcaldesa y responsable de Urbanismo en la pasada legislatura, y actualmente eurodiputada por el PSOE. El juzgado no descarta llamarla a declarar a medida que avance la instrucción para esclarecer por qué el consistorio valenciano no intervino en las obras realizadas en su propio término municipal.
Algo insólito, una piscina cubierta que sí saben de su existencia en el Ajuntament de Valéncia ya que desde su construcción para el IBI al Ajuntament de Valéncia, pero no la licencia de ocupación, a pesar de ser terreno municipal, y a pesar de estar el suelo grafiado como de huerta protegida.
Los sinsentidos absolutos
Por una parte, ¿cómo es posible que se construya una piscina cubierta olímpica sobre suelo protegido de huerta y nadie haga nada?. Más aún cuando el terreno es del propio Consistorio del Ajuntament de Valéncia y encima sabiendo de su construcción, ya que paga IBI al Ajuntament de Valéncia. Asíu, la posesión de la instalación es del Ajuntamet de Alboraya, pero el suelo es del Ajuntament de Valéncia.
El otro sinsentido es que Ribó acuda con los servicios jurídicos municipales del Ajuntament de Valencia que realzia su defensa, concedidos previa petición de Ribó a María José Catalá, y ésta se los ha proporcionado.
¿Pero los servicios jurídicos no han de defender el interés municipal de los ciudadanos de Valencia?. En este caso, el que el terreno es de Valencia y Alboraya ha construido sobre un terreno de Valencia y encima de huerta protegida…
Sin embargo, la actual alcaldesa maría José Catalá ha proporcionado la asistencia jurídica a Ribó para defenderse, así pagamos la defensa de un posible delito urbanístico y de una decisión que contraviene lo aprobado por el propio Pleno, la huerta protegida. En este caso, el patrimonio del Ajuntament de Valéncia se ha visto lesionado por permitir una instalación de terceros sobre su suelo municipal y encima a sabiendas, ya que cobran el IBI de la misma…
Una piscina, por cierto, en terreno de Valencia que disfrutan los vecinos de Alboraya…incomprensible que todo se arregle con el pago de un impuesto a pesar de contravenir ordenanzas, leyes y más, y aquí parece que nadie quiere saber nada y a pesar de que el alcalde ejerce todas las competencias, «nada sabía»… y ahora la actual alcaldesa lo cubre y ayuda a su defensa con unos servicios jurídicos que pagamos todos…
















