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El incremento de los accidentes con patinetes eléctricos ha traído consigo un mayor número de traumatismos craneoencefálicos, especialmente en población joven.
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Los especialistas en rehabilitación neurológica de Vithas aplauden el refuerzo normativo en la Comunitat Valenciana y recuerdan que la prevención y la atención especializada son claves para evitar secuelas de por vida.
Valencia, 30 de diciembre de 2025. La entrada en vigor en enero de la nueva ordenanza municipal que regula el uso de patinetes eléctricos en Elche marca un punto de inflexión en la prevención de accidentes vinculados a los vehículos de movilidad personal. La normativa establece medidas como la obligatoriedad del casco, una edad mínima para circular, limitaciones de uso y mayores controles, con el objetivo de reducir la siniestralidad y proteger tanto a los usuarios como a los peatones.
Esta regulación no es una iniciativa aislada. Se enmarca en una tendencia extendida en la Comunitat Valenciana. Alicante ha reforzado los controles y las sanciones ante el aumento de accidentes con patinetes eléctricos, mientras que Valencia ya cuenta con una ordenanza que regula su circulación, delimita las zonas de uso y contempla sanciones, y Castellón va un paso más allá al exigir ya el seguro obligatorio para los patinetes eléctricos. Todo ello se alinea con el marco que entrará en vigor en 2026 para homogeneizar las condiciones de seguridad en todo el territorio.
Desde el ámbito sanitario, este refuerzo normativo resulta especialmente relevante. En Irenea, Instituto de Rehabilitación Neurológica de Vithas integrado en el Instituto de Neurociencias Vithas y con unidades especializadas en neurorrehabilitación en Vithas Valencia Consuelo, Vithas Aguas Vivas y el centro monográfico de Elche, además de en Vithas Vigo, Vithas Sevilla y Vithas Xanit Internacional, se ha constatado en los últimos años un incremento sostenido de pacientes con afectación neurológica derivada de accidentes con patinetes eléctricos. Más allá de fracturas o contusiones visibles, muchos de estos siniestros provocan traumatismos craneoencefálicos y lesiones axonales difusas, una de las formas más graves de daño cerebral adquirido.
Lesiones invisibles con consecuencias a largo plazo
La doctora Carolina Colomer, directora clínica de Irenea, señala que «en nuestros centros de neurorrehabilitación estamos atendiendo cada vez a más pacientes que han sufrido daño cerebral tras un accidente con patinete eléctrico. No siempre se trata de lesiones visibles; en muchos casos hablamos de traumatismos craneoencefálicos y lesiones axonales difusas cuyas consecuencias aparecen con el paso del tiempo».
Este tipo de lesiones se produce cuando el impacto genera un movimiento brusco del cerebro dentro del cráneo, dañando las conexiones neuronales. Sus consecuencias pueden no manifestarse de forma inmediata, pero a medio y largo plazo afectan a funciones esenciales como la memoria, la atención, el lenguaje, el control motor o la conducta, alterando de forma significativa la vida personal, familiar y laboral de los pacientes. «Este tipo de lesiones pueden condicionar de manera muy importante la autonomía y la calidad de vida de quien las sufre», añade la Dra. Belén Moliner, directora clínica de Irenea.
Ambas profesionales de Irenea subrayan que el uso del casco es un factor clave para reducir la gravedad de estas lesiones, ya que protege la cabeza ante impactos directos y disminuye el riesgo de secuelas neurológicas graves.
Neurorrehabilitación especializada tras un traumatismo craneoencefálico
Cuando la lesión neurológica ya se ha producido, la neurorrehabilitación especializada resulta esencial. En Vithas se aplica un abordaje integral que permite trabajar la recuperación funcional, cognitiva, conductual, comunicativa, de la deglución y emocional de los pacientes, así como acompañar a las familias en un proceso que suele ser complejo y prolongado.
En este sentido, el doctor Joan Ferri, director general de Irenea y presidente de la Sociedad Española de Neurorrehabilitación, destaca que «la nueva normativa que se está implantando en municipios como Elche y en otras localidades de la Comunitat Valenciana va en la dirección correcta porque responde a una realidad clínica, el aumento de accidentes con patinetes eléctricos y de pacientes jóvenes con daño cerebral adquirido».
«El refuerzo normativo, la concienciación ciudadana y la prevención deben ir de la mano de una atención sanitaria especializada«, subraya Ferri, quien añade que «cuando se produce una lesión cerebral, es fundamental una neurorrehabilitación precoz, intensiva y coordinada para reducir la discapacidad y mejorar la evolución funcional del paciente».
Desde Vithas insisten en que el aumento del uso de patinetes eléctricos exige respuestas coordinadas que eviten que estos accidentes se traduzcan en nuevos casos de afectación neurológica grave, una de las principales causas de discapacidad en población joven y adulta, y recuerdan que la prevención sigue siendo la mejor herramienta para proteger la salud cerebral















