Por: Redacción Catarroja, 12 de enero de 2026
La jornada judicial en los Juzgados de Catarroja ha estado marcada por una extrema hostilidad. El esperado careo entre José Manuel Cuenca, exjefe de gabinete de Carlos Mazón, y la exconsellera Salomé Pradas, terminó con incidentes físicos, insultos y un intento de acercamiento político que las víctimas reciben con profundo escepticismo.
Agresión a la salida: Un golpe de realidad
Tras casi dos horas de comparecencia para dirimir contradicciones sobre la gestión de la DANA del 29-O, Cuenca fue el primero en abandonar el edificio. A pesar del cordón de la Guardia Civil, la tensión estalló cuando una de las afectadas logró sortear la presión mediática y golpeó a Cuenca en la cabeza con una pancarta de corcho.
«Le he dado. Es lo mínimo que merece quien ha mentido tanto», declaró la agresora ante los medios, reflejando el estado de indignación de una plataforma que no olvida las negligencias en la emergencia.
La estrategia de Pradas: ¿Empatía o cálculo?
A diferencia de Cuenca, que huyó escoltado durante cientos de metros, Salomé Pradas optó por detenerse. En un movimiento inusual, la exconsellera de Emergencias se enfrentó a los gritos de «asesina» y «mentirosa» para acercarse a Rosa Álvarez, presidenta de la Asociación de Víctimas Mortales 29-O.
Pradas, visiblemente afectada, ofreció mantener una reunión privada «cuando las víctimas quieran». Según fuentes cercanas, la exconsellera aprovechó el careo para desmarcarse de la figura de Mazón, asegurando que ella estuvo «al pie del cañón» y criticando la falta de atención del entonces president durante las horas críticas.
«Lágrimas de cocodrilo»: El veredicto de los afectados
Pese al ofrecimiento de diálogo, el sentimiento general en las puertas del juzgado fue de desconfianza. Rosa Álvarez y otros familiares calificaron la actitud de Pradas como una «estrategia de victimización».
«Si tan colaboradora es, ¿por qué no dijo la verdad desde el principio? Con quien tiene que hablar es con la justicia, no con nosotras para limpiar su imagen», sentenciaron las víctimas antes de que la rabia diera paso al llanto en una jornada que ha reabierto las heridas de la tragedia.
Cuenca y sus acciones
La jueza ha sometido a un careo a estos dos ex-dirigentes o altos cargos de la Generalitat valenciana al no coincidir sus versiones. Es más, mientras que Pradas ha aportado listado y contendido de WhatsApp, Cuenca, jege de gabinete de Mazón devolvió su teléfono formateado y borrado a la Generalitat Valenciana, por lo que nos tenemos que creer lo que dice, un «juicio de fe» muy difícil con las informaciones que se disponen hasta el momento.
















