VALÉNCIA | 15/01/2026 – La Federación de Asociaciones Vecinales de València (FAAVV) ha solicitado formalmente este jueves una reunión directa con la alcaldesa, María José Catalá. El objetivo es desbloquear la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), un proyecto que, según la organización, se encuentra en un «punto muerto» tras la falta de consenso en los últimos plenos municipales.
La presidenta de la Federación, María José Broseta, ha sido tajante al señalar que esta inacción no solo afecta el urbanismo, sino que «condiciona el futuro de la ciudad y la salud de todos los valencianos».
Un año de prórroga, pero sin avances claros
A pesar de que el Gobierno central otorgó recientemente una prórroga de un año para la puesta en marcha de estas zonas restringidas, la Junta Directiva de la FAAVV critica la falta de información y de pasos concretos por parte del Ayuntamiento.
«Queremos conocer la situación real y trasladar nuestras propuestas directamente y sin intermediarios», afirma el escrito remitido a Alcaldía.
Los puntos críticos del conflicto
La Federación insta al Gobierno municipal a abandonar las posturas rígidas y a no ceder ante corrientes «negacionistas» del cambio climático. Para los representantes vecinales, el acuerdo es urgente por cinco motivos fundamentales:
- Salud Pública: Reducción de partículas contaminantes relacionadas con muertes prematuras.
- Financiación: Riesgo de perder fondos europeos destinados a la movilidad sostenible.
- Modernización: Alinearse con otras capitales europeas que ya han mejorado su habitabilidad.
- Transporte: Necesidad de fomentar el transporte público frente al vehículo privado.
- Consenso Político: Exigen que los partidos dejen de lado las luchas internas por el «bien común».
















