ALBORAYA – Lo que comenzó como una inspección rutinaria de la Ordenanza de Vías y Espacios Públicos (OVP) en el municipio de Alboraya terminó con una importante sanción de tráfico. Los agentes de la Policía Local han denunciado a un conductor que, tras cometer una infracción flagrante, dio positivo en el test de sustancias estupefacientes.
Un encuentro fortuito en la vía pública
Los hechos ocurrieron cuando la patrulla se encontraba realizando labores de vigilancia administrativa en el casco urbano. En ese momento, un vehículo se aproximó a los agentes circulando en sentido contrario, una maniobra que obligó a su interceptación inmediata para garantizar la seguridad del resto de usuarios.
Al proceder a la identificación del conductor, los agentes detectaron rápidamente un intenso olor a marihuana que provenía del interior del coche. Esta evidencia sensorial motivó la realización de la prueba de detección de drogas por parte de la unidad actuante.
Graves consecuencias administrativas
El test confirmó el positivo por consumo de sustancias, lo que conlleva una de las sanciones más severas recogidas en la Ley de Seguridad Vial. El conductor se enfrenta ahora a:
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Multa de 1.000 euros: La cuantía máxima para este tipo de infracciones administrativas.
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Pérdida de 6 puntos: Una detracción significativa que afecta directamente a la vigencia del permiso de conducir.
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Expediente sancionador: A los que podrían sumarse cargos adicionales por la conducción en sentido contrario.
Desde el cuerpo policial han destacado que «a veces los servicios surgen sin buscarlos«, subrayando que la vigilancia constante de cualquier ordenanza municipal permite, en ocasiones, retirar de la circulación a conductores que representan un riesgo real para la comunidad de Alboraya.
















