Un concierto venido como familiar, el Festivernet donde se vendía cerveza y alcohol de un concierto vendido como familiar y donde gran parte del público era infantil.
Cierre de calles y permisividad absoluta
El Ajuntament de Tavernes ha cerrado varias calles del municipio, y sin un sólo policia local ha permitido que los asistentes aparcasen sobre las riberas del Río Vaca, encima de las aceras, incluso han invadido varios espacios calificados como Colonias Felinas. Los cerca de 6.000 asistentes han supuesto al menos 3.000 vehículos que han aparcado sobre espacios para minusválidos, zonas no permitidas, encima de parques y aceras y lo han invadido todo por cerca de 5 horas con la permisividad absoluta del Ajuntament de Tavernes de la Valldigna y de su policía local.
Los vecinos de la zona han sufrido grandes molestias, con embudos y vehículos que invadían y circulaban por zonas peatonales con total impunidad: El ejemplo perfecto de los padres de familias para sus hijos. Se han ocupado zonas para personas con movilidad reducida, giros donde el estacionamiento estaba prohibido, calles peatonales y encima de pasos de peatones, todo parecía estar permitido para el catalanismo más rancio de La Fúmiga con la complicidad de un Ayuntamiento que les ha permitido saltarse las mínimas reglas de convivencia a lo largo de la mañana y el mediodía.
Tras el concierto caos en la salida
Y es que muy ecológico no era venir en coche, más de 3.000 vehículos quemando gasoil y que salían en contra dirección, por caminos y calles peatonales, buscando la salida más fácil y sin un sólo agente de policía municipal.
La cola en las calles cercanas hacía que muchos buscasen vías alternativas. calles peatonales, riberas del Río Vaca o incluso ir contra dirección, un todo vale, más que permitido por el Consistorio Municipal.
Miles de papelitos han sido lanzados en el concierto, que con el escaso aire están yendo directamente a la ribera del Río Vaca, contaminando este río que pasa a escasos metros del Festival.
Escasa organización y mucha basura que dejan a los vecinos. Desde luego, el mensaje lanzado por las familias a sus más pequeños, es la permisividad absoluta y el salto de las normativas de convivencia y ordenanzas municipales.





















