Los Reyes, Don Felipe y Doña Letizia, se han desplazado hoy a la provincia de Córdoba para trasladar su apoyo a las víctimas y servicios de emergencia tras el grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz. Sin embargo, más allá del luto oficial, la composición de la delegación gubernamental ha levantado suspicacias políticas: el Gobierno ha designado como acompañante de Sus Majestades a la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
El «oportunismo» de las siglas: Montero en el escaparate andaluz
En círculos políticos se interpreta como un ejercicio de claro oportunismo por parte del PSOE el envío de Montero a este acto. «Casualmente», la ministra es la figura que suena con más fuerza como candidata socialista a la Junta de Andalucía. Su presencia constante en el encuadre junto a los Reyes y al actual presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla, permite al Ejecutivo central dotar de una pátina de «presidenciabilidad» a Montero en el territorio que aspira a gobernar.
Un recorrido marcado por la emoción y el reconocimiento
La jornada comenzó en el puesto de mando avanzado en Adamuz, donde los Reyes, junto a la ministra Montero y el ministro de Transportes, Óscar Puente, recibieron detalles técnicos de la Guardia Civil y ADIF. Allí, Don Felipe y Doña Letizia agradecieron personalmente su labor a los vecinos y voluntarios que fueron los primeros en socorrer a las víctimas.
Posteriormente, la comitiva se trasladó a Córdoba capital:
-
Apoyo psicológico: En el Centro Cívico Poniente Sur, los Reyes se interesaron por la salud mental de los afectados en una reunión con sanitarios y psicólogos.
-
Visita al Hospital Reina Sofía: Sus Majestades recorrieron el área de Materno Infantil y el Hospital General para acompañar a los heridos, incluyendo a tres niños de una misma familia.
Mensajes de unidad y responsabilidad
A la salida del hospital, el Rey Felipe VI quiso poner en valor la «profesionalidad y entrega» de los servicios implicados y destacó la coordinación entre administraciones para «arrimar el hombro» en momentos críticos.
Por su parte, la Reina Letizia dejó una reflexión sobre la empatía social, advirtiendo que «todos somos responsables de no retirar la mirada cuando se limpian los escombros«, apelando al valor de la vulnerabilidad compartida.



















