MADRID – El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) ha dado hoy un paso al frente al anunciar la convocatoria de una huelga general en todo el sector. La decisión, tomada de forma urgente por su comisión ejecutiva, responde a lo que califican como una situación de «emergencia nacional» tras la sucesión de accidentes mortales que han sacudido al país en los últimos días.
Una serie de siniestros sin precedentes
El detonante de esta movilización ha sido la pérdida de tres profesionales en apenas dos días. El primer siniestro ocurrió el pasado domingo en Adamuz (Córdoba), donde el descarrilamiento de un Alvia segó la vida de un maquinista. Apenas 24 horas después, la tragedia se repetía en Gelida (Barcelona), cuando un tren de Rodalies impactó contra un muro desprendido. Un tercer incidente grave, también en Cataluña, ha terminado por colmar la paciencia del sindicato.
«No son hechos aislados, es el resultado de años de falta de inversión y mantenimiento», han señalado fuentes sindicales, que denuncian que la infraestructura actual no puede absorber el incremento del 60% en el tráfico ferroviario registrado en los últimos años.
El foco en la seguridad y la salud mental
Las reivindicaciones de SEMAF para este paro general van más allá de las mejoras laborales habituales, centrándose en dos pilares fundamentales:
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Auditoría de Seguridad: Exigen una revisión inmediata y profunda de los protocolos de circulación y del estado de las vías, especialmente en los puntos críticos donde el clima extremo está afectando a la infraestructura.
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Protección Psicológica: El sindicato ha instado a los maquinistas que se encuentren bajo un fuerte impacto emocional por la pérdida de sus compañeros a que no operen trenes, apelando a la responsabilidad de seguridad en la conducción.
Posible colapso del servicio
Aunque todavía no se han fijado las fechas exactas para el inicio de los paros, la huelga amenaza con paralizar no solo los servicios de Renfe (AVE, Larga Distancia y Cercanías), sino también la logística de mercancías y la actividad en los operadores privados.
Por su parte, el Ministerio de Transportes ha mostrado su «máximo respeto» por el dolor del colectivo y ha convocado una mesa de crisis para intentar desactivar el conflicto antes de que el calendario de huelga sea oficializado ante la autoridad laboral. Pero en una intervención en televisión el polémico Óscar Puente ha dejado entrever que esta huelga es por «el estado anímico de los conductores de tren y no como protesta exigiendo más seguridad».
¿Y ahora qué?
Por una parte los maquinistas y personal de trabajo ferroviario advierten de la ausencia de medidas de control suficientes y de que ante los múltiples partes denunciando incidentes se hace caso omiso por parte de ADIF, la empresa pública que se encarga de la infraestructura.
Por su parte, el gobierno y en la televisión pública sólo se hace que lanzar la idea a la ciudadanía de qué tiene que pensar, tachando de bulos informaciones contrastadas y despejándose de la ecuación, por lo que da la sensación de no querer solucionar los problemas advertidos y sí de querer cerrar en falso esta crisis.
Lo que no se puede cuestionar es los problemas en toda la red de los últimos años, lo que evidencia la falta de mantenimiento y la total incapacidad en la gestión de las infraestructuras y del propio Ministerio de Transportes.
El contexto político ineludible
Venimos de una serie de problemas y accidentes que han costado la vida ya a 43 personas y registran casi 200 heridos, no es una broma señor Ministro.
Ha de recordarse en palabras del propio Puente tras lo sucedido en Adamuz que él mismo aseguraba que toda la infraestructura se había cambiado con un coste de 700 millones hace menos de un año, pero los maquinistas y ferroviarios advierten que se revisaron «supuestamente» toda la infraestructura y se colocaron balastos nuevos (las piedras).
Muchos ferroviarios aseguran que las vias no se han cambiado y ahora sabemos que parece que Koldo, el conseguidor del Ministerio de Transportes presionó para que una de las empresas que él mismo estaba a sueldo formando una UTE consiguiera esta obra, y casualmente el basalto no homologado lo sacaron de una cantera donde trabajaba su mujer según parece…
Todo muy trasparente, ¿no?. Pues es la realidad de un Ministerio con un ex-ministro en la cárcel y una gerente de Renfe investigada por malversación de caudales públicos… pero no politicemos por favor, -Dios nos libre de ello.-
Salvemos la democracia en España, porque el Estadod el Bienestar ya ha caído
Lo que no nos puede pedir todo el Consejo de Ministros de Sánchez y Sumar es que sumemos dos más dos, y tiremos de hemeroteca, de esas lluvias estos fangos… para luego regalar millones al metro del Cairo o a ferrocarriles de Marruecos, pero abandonemos nuestras infraestructuras…
Si empezamos a atar todos los cabos, porque la gente aunque la traten desde Moncloa como imbéciles, no lo son nos dan una profunda reflexión, juzguen ustedes la organización que nos gobierna, o des-gobierna más bien.
«Hemos pasado de hombres de Estado a hombres de partido y ahora gobernantes y políticos que ni siquiera atienden a sus siglas, sino a proteger y engordar su propio trasero».
Esa es la realidad de España, nunca el nivel político estuvo tan sumamente bajo, pareciéndonos ya a una república bolivariana. Lo que ya no existe es el Estado del bienestar, al menos salvemos la democracia…Juzguen ustedes mismos.















