Por: Redacción Alicante, 28 de enero de 2026
La provincia de Alicante ha vivido hoy una de sus jornadas meteorológicas más críticas de la década. El paso de la borrasca Kristin ha desatado un temporal de poniente con una violencia inusitada, obligando a los servicios de emergencia a trabajar en condiciones extremas. Entre las 13:00 y las 18:00 horas, el Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante (CPBA) ha registrado un volumen frenético de actividad, atendiendo aproximadamente 190 avisos por incidencias directamente relacionadas con la fuerza del viento.
Registros históricos: El «top» de las rachas
Aunque la alerta naranja de la AEMET preveía rachas de 90 km/h, la realidad en las cumbres y puntos estratégicos de la geografía valenciana ha superado cualquier pronóstico. Según los datos en tiempo real de AVAMET (Asociación Valenciana de Meteorología), el viento ha alcanzado intensidades huracanadas en varios puntos:
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Villena (Sierra de la Villa): 156 km/h
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Xixona (Alt del Migjorn): 139 km/h
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Alcoy (Menjador): 134 km/h
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La Font de la Figuera: 134 km/h
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Chodos (Castellón): 124 km/h
En las zonas urbanas de la costa, aunque las cifras han sido ligeramente inferiores, la densidad de población ha multiplicado el peligro. En municipios como Alicante capital, Elche (Elig) y Benidorm, las rachas han oscilado entre los 80 y 100 km/h, suficientes para convertir cualquier objeto de las terrazas en un proyectil.
Un mapa provincial teñido de rojo
El despliegue del CPBA ha sido total. El mapa de intervenciones se ha iluminado de forma simultánea desde la Marina Alta hasta la Vega Baja. El balance de daños materiales dibuja un escenario de caos: caídas de árboles de gran porte sobre calzadas, ramas desgajadas sobre vehículos estacionados, desprendimientos de cornisas y techos de naves industriales arrancados de cuajo.
En Altea, se vivió uno de los momentos de mayor tensión cuando la caída de un árbol en un recinto municipal hirió levemente a una trabajadora. En la capital, el Ayuntamiento se vio obligado a clausurar los castillos de Santa Bárbara y San Fernando, además de todos los parques públicos, para evitar tragedias personales ante el riesgo inminente de caída de ramas.
«No hay una comarca que se haya librado. La prioridad absoluta ha sido el saneamiento de fachadas y la retirada de obstáculos en vías principales para no bloquear el acceso de las ambulancias», señalaban fuentes del Consorcio a media tarde.
Paralización de la actividad
El temporal no solo ha afectado a las infraestructuras. El sector servicios ha sufrido un parón en seco; cientos de establecimientos de hostelería han visto cómo sus terrazas quedaban inutilizadas, con toldos y estructuras metálicas destrozadas. Además, la Generalitat ha mantenido la alerta naranja por fenómenos costeros, con olas que han superado los 4 metros en el litoral sur de Alicante, dificultando enormemente la navegación y obligando a la flota pesquera a permanecer en puerto.
A esta hora (19:30), el riesgo de desprendimientos secundarios sigue siendo elevado. Aunque el núcleo de la borrasca Kristin comienza a desplazarse hacia el Mediterráneo central, los bomberos continúan trabajando en el saneamiento de elementos inestables. Las autoridades insisten en evitar parques y zonas con balcones durante las próximas horas, ya que la estructura de muchos árboles y fachadas ha quedado seriamente comprometida tras cinco horas de castigo ininterrumpido.
TRAM Alicante afecciones
El TRAM de Alicante informa que debido al fuerte viento el servicio se presta con dificultad y los tranvias/trenes van a menor velocidad, con lo que los retrasos son continuos entre 15 y 20 minutos de media.


















